Fall-Winter octubre
2014
Contemporary art & theory journal
Ebolafobia
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Katia Haus
El
temor al Ébola se ha esparcido más rápido por los Estados Unidos que el
propio virus. Alimentado por las fantasías que nos generan las
películas de Hollywood, la epidemia del Ebola, un patógeno acerca del
que sabemos muy poco, ha infectado a la psique estadounidense (y de
otros países del mundo). A excepción de lo que las películas y series
nos han enseñado, nosotros carecemos de una memoria cultural que nos
dicte qué debemos hacer, pensar, o creer ahora que el Ébola anda
suelto. The Rise of the Planet of the Apes nos mostró que los virus
letales se propagan a través de los aeropuertos, así que hay que cerrar
los aeropuertos a los países Africanos, y hay que hacerlo ahora... como
si los inmigrantes entraran a USA sólo por vía aérea.. y por qué
esperamos que esto nos ayude a nosotros y al resto del mundo.
Hace unas semanas la entrada al Pentágono se selló después de que una
mujer vomitara en uno de los estacionamientos. 22 personas fueron
puestas en cuarentena durante horas en un autobús en el que la mujer
había estado brevemente a bordo. Las autoridades encontraron que ella
no estaba contagiada de Ébola. Los temores irracionales sobre el mortal
virus del Ébola andan sueltos por todo DC y el resto del país, a pesar
de que sabemos que el virus sólo se transmite por el contacto con los
fluidos corporales de una persona infectada y sintomática. El temor por
el Ébola comenzó a extenderse tras la muerte de Thomas Duncan y la
infección de 2 enfermeras que cuidaron de él en un hospital de Dallas.
Una de ellas tomó un vuelo con una fiebre de 99,5 grados antes de ser
diagnosticada, exponiendo a los otros 132 pasajeros al virus. Sin
embargo cerrar los vuelos a toda una región no va a evitar que la
enfermedad se propague.
La verdad es que en primer lugar, el brote de Ébola se salió de control
porque África carece de una infraestructura adecuada de control de
salud y enfermedades. El Ébola ha sido conocido por la ciencia sólo
desde 1976. Siendo que hasta este año no era más que una enfermedad
exótica que afectaba sólo a los africanos en las aldeas rurales, el
Ébola no se ha estudiado tan de cerca como por ejemplo, la gripe o el
VIH.
Europa y los EE.UU. han drenado a los países diamanteros y han
determinado que su población es prescindible. El mundo depende en gran
parte de los recursos naturales de África para mantener no sólo sus
industrias de joyería, sino también la producción de celulares, coches,
baterías, y aviones, así como la electricidad y el petróleo. Sin moral,
Europa y América compran los recursos africanos al mejor postor sin
importar si financian la violencia en países como Sierra Leone o la
República Democrática del Congo. Tan sólo en 2012, las empresas mineras
de África generaron 27,3 mil millones de dólares con la explotación tan
sólo de oro, plata, y diamantes. Pero la realidad para muchos africanos
es que sin importar dónde se encuentren, llámese Monrovia o Washington
DC, la gente de África es explotada en la mayoría de los casos. Más de
161.000 inmigrantes africanos viven en la región de Washington,
incluyendo casi 10.000 de Sierra Leone y 6000 de Liberia, según la
Oficina del Censo.
Los africanos occidentales en DC han comenzado a ser excluidos de la
sociedad por el temor que ha generado el Ébola. Además del racismo
urbano habitual que se vive en los EE.UU. a consecuencia de la
enfermedad, The Navarro College en Texas revocó las admisiones de todos
los estudiantes nativos de los países de África occidental afectados
incluyendo a Nigeria, el cual permanece libre de infección. El crucero
Carnival Magic fue rechazado por las autoridades portuarias del puerto
de Cozumel porque un pasajero había manejado potencialmente muestras de
sangre selladas de Duncan en el hospital de Dallas. Mientras tanto, al
fotógrafo ganador del Premio Pulitzer de The Washington Post Michel du
Cille se le retiró la invitación a hablar en la Universidad de
Syracuse, por haber cubierto la noticia en Liberia tres semanas antes.
Un distrito escolar en el noreste de Ohio cerró una escuela secundaria
y una primaria debido a que un empleado había volado en el mismo avión
de Frontier Airlines en el que Ámbar Vinson había volado, pero no en el
mismo vuelo.
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Este tipo de cosas
son exactamente lo mismo que sucedió cuando apareció el SIDA. EE.UU.
tiene una población VIH + de más de un millón de personas. ¿Qué es lo
que nos hace pensar que tomamos el camino correcto con el SIDA, y que
también lo estamos haciendo con el Ébola? No hay ninguna razón para
temer nuestra infección a menos que un médico o miembro de CDC nos
contacte y nos diga lo contrario. Sin embargo, si hay una razón para
temer la muerte masiva de las personas que viven en el África
occidental.
El estar en cuarentena puede muy fácilmente no sólo violar una amplia
gama de derechos humanos, sino que al ejecutarla se puede acelerar la
propagación de enfermedades como el Ébola. Sólo una reacción que se
construya en base al respeto de los derechos humanos tendrá éxito y
eliminará la epidemia. Cada una de las personas tratadas por Ébola debe
ser tratada con dignidad.
En teoría, una sola partícula de virus - un virión - es capaz de ser
infecciosa y de replicarse miles de millones de veces matando al
huésped. Pero el Ébola en los seres humanos se transmite sólo a través
del contacto directo con fluidos corporales cargados con el virus. Es
por eso que una persona que está infectada, pero es asintomática no
propaga el virus inicialmente: Hay muy poco presente en la sangre, y
aún no ha infectado otros fluidos corporales. Además no es tan
transmisible por el aire como la influenza y el sarampión porque el
virus del Ebola no tiene una afinidad por las células de profundidad de
los pulmones. Los investigadores dicen que una persona puede infectarse
con Ébola y nunca desarrollar síntomas, no contagiar y recuperarse por
completo quedando libre de virus - sin saber que tuvo una infección
Hoy en día la principal preocupación es que las víctimas que sufren de
Ébola lo hacen en condiciones antihigiénicas, y sus cuidadores luchan
fuertemente contra la insalubridad. Las tradiciones funerarias incluyen
el contacto cercano con los cadáveres y en ocasiones se realizan
entierros a las orillas de los cuerpos de agua. Y en esas condiciones
un agente patógeno no encuentra presión que evite su evolucion hacia un
nuevo modo de transmisión.
Pero vamos a retroceder un poco. En 2010 el presidente Barack Obama
dijo que los EE.UU. revocarían la ley emitida hace 22 años que prohíbe
la entrada turística o migratoria a personas con VIH. Los EE.UU. forma
parte de un bloque de 13 países que prohíben la entrada a los viajeros
o personas con visas o que buscan una tarjeta verde por su estado
serológico. En 1987, en un momento de temor generalizado e ignorancia
acerca del VIH (muy similar a la que estamos empezando a vivir con el
Ébola), el Departamento de Salud y Servicios Humanos agregó la
enfermedad a la lista de enfermedades transmisibles que le niegan a una
persona su entrada a los EE.UU.
En 1993, el Congreso volvió al VIH la única condición médica que
aparece explícitamente en la ley de inmigración como causa de
inadmisibilidad a los EE.UU. No ha habido ninguna conferencia
internacional sobre el sida en los EE.UU. desde entonces, ya que los
activistas e investigadores VIH-positivo no pueden entrar al país.
Según el grupo de defensa de Immigration Equality, además de los
EE.UU., los países que prohíben los viajeros e inmigrantes
VIH-positivos son: Armenia, Brunei, Irak, Libia, Moldova, Omán, Qatar,
Rusia, Arabia Saudita, Corea del Sur y Sudán.
Más de 1 millón de personas viven con VIH/SIDA en los EE.UU., y más de
56.000 nuevas infecciones se registran anualmente. Así que esta
prohibición de verdad nos ayudó? El único logro de la misma que nos
consta es que la gente dejó de hacerse las pruebas y esto ayudó a
propagar la enfermedad. La Organización Mundial de la Salud en su
última actualización sobre el brote de Ébola en África occidental,
oficialmente agregó a la lista a los Estados Unidos con tres casos
(Duncan, Pham y Vinson) y una muerte (Duncan). Liberia, Sierra Leona y
Guinea han tenido 9.191 casos y 4.546 muertes. Como todos ustedes
saben, no existe ningún tratamiento o vacuna con licencia para la
enfermedad. Pero, irónicamente, los EE.UU. tienen la patente de la
variante humana del Ébola, por lo que probablemente cuando se
desarrolle la cura, el país podría incluso beneficiarse económicamente
de ella... God bless America...
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