Alonso Cedillo: ¿Me podrías decir de nuevo el nombre de tu proyecto curatorial y cómo empezó?
Mo Salemy: El título de la versión de dos años del proyecto es
Tahghigh, que en farsi y árabe quiere decir investigación. Mi proyecto
tiene tres componentes, una exposición física llamada Encyclonospace
Iránica con obras de artistas emergentes diaspóricos de Irán; un
sistema de navegación basado en la red que reúne materiales de
investigación selectos realizados por productores culturales y de
conocimiento iraníes de distintas partes del mundo; y finalmente una
conferencia que está agendada para Marzo 2014 en Vancouver llamada
“¿Qué debemos hacer con las computadoras?” Las preocupaciones centrales
del proyecto tienen que ver con el impacto del gran espacio global
creado por computadoras conectadas en red, que he llamado
telecomputación, y la forma en que el movimiento en este espacio de
conocimiento está cambiando la manera en la que es concebido y
producido, y cómo el proceso está impactando en la existencia de los
humanos y las máquinas inteligentes. Esto no puede ocurrir mediante la
especulación y la teoría, sino a través de un estudio cercano del
material producido como resultado de las interacciones entre los
productores de conocimiento y las redes de computadoras. Por eso es que
principalmente, me estoy enfocando en obras y material de investigación
y espero poder usar lo que encuentre durante la primera y segunda parte
del proyecto en la última parte, en la que espero obtener conclusiones
significantes y de gran interés.
AC-¿Has leído las teorías de Ray Kurzwail acerca de las máquinas sensibles e inteligentes?
MS- Estoy consciente de sus teorías, pero mi proyecto entra al tema de
las máquinas inteligentes desde ángulos distintos a los que han
explotado los gobiernos, las grandes corporaciones y los medios masivos
globales. Una diferencia fundamental entre mi acercamiento y el de
gente como Kurzweil es que yo no creo que la hegemonía neoliberal
actual esté interesada o realmente pueda acomodar una revolución
científica tecnológicamente impulsada, y por lo tanto no puede impulsar
la aceleración y conducir a la singularidad. Para mí, la cuestión de la
tecnología, como muchas de las cosas relacionadas a la producción de
conocimiento, es fundamentalmente política y por lo mismo no puede ser
citada estando al tanto y celebrando la innovación o haciendo
predicciones del futuro lejos de las bases materiales de dichos
desarrollos en su realidad intersubjetiva.
AC- Bien, ¿entonces estamos hablando alrededor de la desobediencia
civil electrónica y la guerrilla digital informacional? Coincido con tu
pensamiento sobre Kurzweil. Yo creo que la innovación no está pasando
ni pasará dentro de las grandes corporaciones. Basta con ver las
monedas móviles en África, o las nuevas monedas autónomas digitales.
Usualmente la verdadera innovación es robada de las minorías por parte
de las corporaciones. Napster, por ejemplo, fue eliminado para que
iTunes store pudiera existir y volverse rentable.
MO- Coincido con lo que dices, pero de alguna manera soy igualmente
escéptico en las maneras en las que las estrategias del siglo 20
niegan, critican e interpretan, el capitalismo, metodológicamente
informadas por los contribuyentes de Marx/Freud, la escuela de
Frankfurt y los Post-estructuralistas, entrando al debate contemporáneo
de la tecnología. Encuentro todo el rechazo romántico de métodos
científicos y cuantificación, principalmente el escepticismo humanista
hacía las matemáticas y física, y el estilo folclórico de oponerse al
neoliberalismo en actos simbólicos de ocupación espontánea y huelga
improductivos, especialmente cuando se aplican al mundo digital.
AC-Coincido, de hecho me parece que la escuela de Frankfurt y los Post-estructuralistas jamás trascendieron los objetos.
Uno de mis colegas, Sepand Ansari, un estudiante recién graduado y
programador que vive en Brooklyn, dijo el otro día, “ningún individuo o
colectivo artístico , ni siquiera una organización sin fines de lucro,
puede intentar o pretenderse capaz de influenciar las infraestructuras
en red y algorítmicas del flujo de datos a lo largo del planeta, ya que
sólo las grandes corporaciones tecnológicas, agencias gubernamentales y
la milicia, están equipados técnicamente para poder utilizar la
información hacía cambios realistas en una escala global. Tú y yo
juntos no podemos hacer realmente nada con nuestra información si se
nos da acceso a más. Incluso Wikileaks y Snowden, pueden decirnos algo
acerca de la mira de las operaciones, pero no pueden realmente
proveernos con interfaces robustas que nos permitan navegar lo que se
ha revelado. Mi preocupación desde el primer día ha sido dar un paso
atrás y concentrarme en el tipo de estudios que hace falta: una
síntesis de acercamientos ontológicos y epistemológicos disponibles
hacia la tecnología de comunicación, más que una investigación
interesada en las ramificaciones políticas, inmediatas y alarmantes,
que tiene la tecnología.
AC- ¿Cómo sintetizas dichos acercamientos?
MS- Al examinar lo que los productores de conocimiento, incluyéndome,
hacemos con las máquinas y el modo en que las contribuciones de quienes
considero pensadores significantes, pueden actuar como lentes para que
podamos examinar situaciones.
AC- ¿Cómo utilizas las teorías acerca de la tecnología como aparatos de
observación? ¿Tiene esto que ver con cómo los artistas actualmente
utilizan videos o fotografías que encuentran en internet, las
incorporan a sus obras y de alguna manera les dan un giro para apuntar
a una dirección distinta?
MS- Pongámoslo de la siguiente forma. La manera prevalente de utilizar
la teoría y la filosofía en relación al arte es hacer conexiones entre
los dos al ir y venir entre objetos de arte y el sujeto de la teoría.
Con sus inicios en los 80’s, este método en mi opinión comenzó a
cambiar la función de los lentes hacia la de una pluma. Esto quiere
decir que las herramientas teóricas que eran nuevas maneras de ver el
mundo, comenzaron a ser utilizadas por artistas como lenguajes
codificados con los que ellos podían dejar mensajes explícitos para su
público, de alguna manera invirtiendo la ingeniería de producción en su
trabajo. Por lo que cuando un artistas se hacía consciente de un
teórico o de un grupo de ideas, él o ella escribiría a propósito en su
trabajo cosas que después pudieran ser fácilmente identificadas y
leídas por su público y los críticos. Utilizando la teoría y la
filosofía como lentes tenemos un acercamiento totalmente distinto ya
que no se intentan hacer conexiones o dejar mensajes semi-secretos en
una obra. En su lugar, literalmente uno pasa a través de la teoría y
llega al trabajo, ya sea arte o investigación científica. El propósito
de usar la teoría como una lente no es mostrar afiliaciones con un
conjunto de ideas sino realmente usar el expertise del artista o
científico para agregar algo o transformar esos juegos de ideas sin
referirse o representarlos de manera indirecta.
Yo no quiero limitarme a un teórico o pensador, prefiero usar un
acercamiento multi-lente. Yo quería ver cómo visiones opuestas sobre la
tecnología, pueden enriquecer la discusión. Por lo que vi desde el
trabajo de personas como Lev Manovich, quien celebra lo que la
tecnología tiene que ofrecer a las artes y humanidades, hasta gente
como Hayles y Stiegler que ven el cambio como una enfermedad que afecta
los cuerpos individuales y sociales, un especie de mal que está
intentando alejarse con tecnologías de cuerpo y humanas como escribir,
fabricar herramientas, arquitectura, etc. y lo está remplazando con la
lógica binaria de la computación. Una enfermedad que últimamente afecta
el proceso de lo que Gilbert Simondon ha llamado individualización, a
través de lo que la tecnología media con el proceso social de la
individualización de una entidad biológica llamada humano. También
estoy consciente de la crítica del tecno-capitalismo de Jonathan Crary
y la problematización de la noción de digitalidad de Alexander R.
Galloway. Estos acercamientos políticos y mayormente filosóficos
necesitan quedarse en mente. De cualquier manera, Reza Negarestani, a
través de proponer las ideas de los sistemas modernos de conocimiento y
contribuyendo al concepto de aceleración, pareciera haber sintetizado
muchas de las discusiones sobre tecnología y ha dado con maneras de
advocar y advertir sobre el uso de máquinas inteligentes, promoviendo
una especie de uso que al mismo tiempo, circunvala las limitaciones
tecnológicas. Después comencé a ver como muchos de los artistas,
escolares y científicos que me interesaban, independientemente de si lo
sabían o no, estaban más o menos comprometidos con este proceso.
AC- ¿Tu práctica curatorial se relaciona en algo con la idea de soft cinema de Manovich?
MS- Lo que me gusta de él es que fue el primer escolar en identificar a
la pantalla de video como la prehistoria de la pantalla de computadora,
y relacionó la edición de video con el algoritmo computacional. Pero
como dije, su acercamiento congratulatorio hacia la interactividad y
conocimiento algorítmico produce más preguntas que respuestas.
I love
you but in Iran I'm just too busy to kiss you! Gelare
Khoshgozaran
Un
mash-up de dos videos de Youtube —extractos de la serie,
The Secret Army — El video de la la izquierda es el
video original,
el lado derecho es la versión censurada para ser transmitida en la
televisión pública iraní a finales de los años 80.
Gelare
Khoshgozaran es parte de Encyclonospace
Iranica.
‘Beacon:
6:35/8:03′. Madera sobre techo de la Darling Foundry. Abbas
Akhavan