Fall-Winter Noviembre
2013
Contemporary art & theory journal
Holanda da los resultados de su investigación de arte robado.
Katia Haus
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Siempre
nos estamos quejando de cómo todo el mundo hace las cosas mal, pero al
parecer, la Netherlands Museums Association está dispuesta a hacer lo
contrario. Es bien sabido que muchas veces se han regresado obras de
arte a museos que alguna vez fueron robadas. Pero, ¿qué hay de aquellas
que fueron robadas y acabaron después en los museos?
Bajo dicho planteamiento, la asociación estuvo investigando las adquisiciones
de los museos holandeses a partir de 1933 y al día de hoy ya tiene
listas las
conclusiones. Un total de 139 obras y objetos artísticos han sido
identificados dentro de los 162 museos revisados. Estas obras se
cree fueron robadas, o confiscadas, o vendidas bajo
coacción, entre
los años de 1933 y 1945, bajo el régimen Nazi. Muchos de ellos eran
propiedad de familias judías. Los objetos y su información se
puede
encontrar en http://www.musealeverwervingen.nl.
Incluso después de una investigación a fondo, muchas procedencias
siguen estando incompletas o inconclusas. El sitio web tiene como
objetivo rastrear la procedencia completa de estas obras con la ayuda
de sus visitantes. En cuanto sea posible, los museos harán todo lo
necesario para ponerse en contacto con los familiares o herederos de
los
propietarios originales.
162 museos holandeses participaron en la investigación y 139
objetos están albergados en 41 de ellos. 61 obras han podido ser
vinculadas a sus dueños originales. De las 78 restantes, es
incierto tanto a quienes pertenecieron, como el sitio del que fueron
robadas o abandonadas de manera involuntaria. Estas 139 obras son 69 pinturas, 24 dibujos, 2 esculturas, 31 objetos de arte
aplicado, y 13 objetos ceremoniales judíos.
Siebe Weide, director de la Netherlands Museums Association,
mencionó: "Las investigaciones en torno a las obras adquiridas por los
museos holandeses después de 1933, son un ejemplo claro de lo que los
museos deben hacer: estudiar su colección y contarle su historia al
público. Esto no fue fácil, pero en los museos nunca perdimos de vista la
importancia de la investigación. El hecho de que haya transcurrido
tanto tiempo desde el final de la Segunda Guerra Mundial no debe ser
una razón para no llevar a cabo un estudio sobre el origen de ciertas piezas. En
consecuencia, los museos holandeses han hecho todo
lo posible para trazar el principio de sus colecciones."
En palabras de la Ministra holandesa de Educación,
Cultura y Ciencia, "Se tiene la suerte de poder tener ahora un sitio web con
toda la información disponible acerca de las obras en los museos con
una procedencia potencialmente problemática". Esto honra a aquellos que
fueron víctimas en este sentido durante la Segunda Guerra Mundial y es
parte de la responsabilidad que Holanda asume para trazar el origen de
su colección de arte público con transparencia.
Para presentar una reclamación de pertenencia, los familiares o
herederos deben primero acercarse a los museos en cuestión. Las
reclamaciones se presentan a la actual colección/propietario.
Posteriormente se pueden hacer en forma conjunta por el actual
propietario, el museo, y los miembros de la familia o herederos para
que la Comisión de Restitución dé una recomendación sobre el futuro del
objeto. Si el objeto es propiedad del Estado, miembros de la familia o
herederos del propietario original, pueden presentar una solicitud por
escrito para la restitución a la Ministra de Educación, Cultura y
Ciencia.
Esto
que podría no parecer mucho, en realidad puede ser el principio de algo
grande. No se puede olvidar que la idea de museo nació de los saqueos
Napoleónicos. Tiempo después al surgir los museos de historia natural,
se desató una ola de safaris para surtir de animales a dichas
instituciones. Por lo mismo, los museos europeos son el resultado de
explotación, genocidios y crímenes de guerra. Al día de hoy, su
existencia errante y deseo de acumulación, ha hecho que sea imposible
para ellos devolver obras. Regresar tan sólo una pieza implicaría
devolver la mitad de sus colecciones.
La cuestión es si podrán trascender su eurocentrismo y no sólo
devolverse las cosas entre ellos. Sé que muchos piensan que las cosas
están mejor allá, pero ese es justo el pensamiento colonialista que nos
han heredado. Me parece increíble que muchos creen que no merecemos
nuestro patrimonio. Si queremos trascender la edad contemporánea
debemos soltarnos las riendas. Desde pequeños fuimos educados bajo una
idea colonialista de lo que es el arte. Todos los museos importantes,
todo el conocimiento, la cultura, todo está en las potencias europeas:
Hermitage, Louvre, El Prado, d'Orsay, y un par en Estados Unidos, que no serán europeos pero son igual; también está el Museo de
Antropología de México, pero el penacho de Moctezuma está en el
Weltmuseum en Vienna. ¿Hasta cuando seguirán permaneciendo impunes los
saqueos? ¿Cuánto tiempo más vamos a permanecer criando personas con la
idea de que la cultura y el patrimonio se construye a base de saquear y
explotar a los demás?
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Alegoría
del asesinato judicial de Johan Oldebarneveldt
Anónimo,
Países Bajos, 1622, Óleo sobre tela,
104x71cms,
Museum Het Prinsenhof.

Demolición
para la construcción de la Maison de la Bourse
George
Hendrik
Breitner, 1902-1903, Óleo sobre papel,
40.5 x
33 cm, Kröller-Müller Museum.
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