Si bien, la segunda mitad del
siglo XX se ha caracterizado por una diversidad de posturas
estéticas en el campo del arte buscando un desprendimiento cada vez
mayor con las estéticas precedentes, en cuanto a la música ésta
siempre ha mantenido una relación estrecha con el pasado.
Independientemente del sistema musical empleado para la organización
del sonido, o de la exploración tímbrica de los instrumentos, las bases
de la música parecieran estructuras inmóviles en las que el tiempo y
las rupturas generadas en determinadas épocas han influido poco o nada
en la modificación de dichas estructuras.
Ejemplo de ello, lo encontramos con la escritura musical, con el
pentagrama, las notas escritas sobre el pentagrama, las figuras
rítmicas, entre otros.
Esta pequeña reseña está dedicada al compositor alemán Helmut
Lachenmann quien, partiendo de una asimilación completa del pasado, ha
podido encontrar un lenguaje propio donde la tradición y la vanguardia
logran un estado de equilibrio proponiendo nuevas formas de
significación del evento sonoro.
En Lachenmann se encuentra la relación directa con el ruido,
influenciado por la música denominada concreta, la cual fue el
resultado de investigaciones llevadas acabo dentro del campo de la
música electrónica por el compositor francés Pierre Schaeffer quien en
1949, junto a Pierre Henry, fundó el Groupe de Recherche de Musique
Concrète (GRMC). Lachenmann utiliza este recurso sonoro en la música
instrumental, proponiendo así un problema que lo llevaría a la
exploración del total sonoro de los instrumentos musicales lo
cual se denominó música concreta instrumental. Según el compositor, en
su música los eventos sonoros son elegidos y organizados de modo que la
forma en que son generados sea tan importante, al menos, como las
propias cualidades acústicas. En consecuencia, dichas cualidades, como
el timbre, el volumen, entre otros, no producen sonidos literalmente
por su propia cuenta, sino que describen o denotan la situación
concreta: escuchando, tú oyes las condiciones bajo las cuales se
realiza una acción sonora o de ruido, escuchas qué materiales y
energías son puestos en juego y qué resistencia encuentran.
Es importante resaltar que la música de Helmut Lachenmman está escrita
sobre la grafía tradicional sin embargo proponen nuevas vías para
la representación del sonido que va más allá de la interpretación
convencional. Estás gráfias parecieran más cercanas a las artes
visuales que a la propia música, siendo el dibujo por si solo el
detonante de un imaginario sonoro.
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