Heli
es una ficción bien resuelta, emplea diferentes estrategias
cinematográficas, como el montaje y tomas minimalistas, sumados en un
inicio al estilo “masacre en tejas” donde un colgado por el narco sirve
de escultura terrorífica para causar tensión y evitar la caída de la
primera mitad de la aburrida película; donde se muestra una
familia mexicana de provincia, clase trabajadora; cuyo su
cotidiano es casi igual al de cualquiera, solo que en este caso,
gracias al “fabuloso” inicio, el espectador lo único que puede hacer,
es buscar la desgracia; entonces aparecen los narcos representados con
todos los clichés posibles: nacos, feos, drogadictos, tontos, morenos,
primitivos, ignorantes etc.
Por supuesto como en toda película mexicana, no puede faltar: la
corrupción, las palabras anti sonantes y una supuesta concientización
social; el problema creo que está en definir exactamente donde se
encuentra esa concientización, es decir, haces consciente a alguien
sobre algo, en cuanto a que le muestras el contexto de forma que
tenga que enfrentarse a tomar posición política con respecto a ese
algo. Y en Heli dudo que esto suceda, lo único que sucede es lo que
sucede en las telenovelas, solo existen los buenos que son las victimas
y los malos que son como seres de otro planet, que encarnan la maldad
desde el principio de todos los tiempos; es por demás obvio que si
muestras como le queman los testículos a un hombre, el espectador quede
completamente conmocionado y si esta imagen por medio del montaje la
relacionas al narcotráfico (que es algo que los periódicos hacen a
diario), el espectador queda indoctrinado a que los narcos son eso, la
cuestión es olvidar que esto es una ficción; bien se puede poner esta
misma imagen de los testículos quemados en suma con nazis, judíos,
palestinos, coreanos, terroristas u homosexuales para decir
quiénes son los malos. Es decir centramos la representación en el
sufrimiento de la victima (como la porno-miseria), dejando fuera de
encuadre todo el contexto, poniéndole únicamente como pie de foto a
esta imagen “eso es lo que hacen los narcos”.
Hacia el final de la película todo está mal, todo se vuelve como
una especie de festival del sufrimiento, sufres porque eres un simple
trabajador, por lo tanto eres explotado, por lo mismo la policía se va
a aprovechar de ti, de igual manera tratara de abusar de ti sexualmente
y tu esposa va a dejar de querer tener relaciones sexuales contigo,
todo esto mientras violan una y otra vez a tu hermana. Todo esto debido
a una nueva raza de seres que vinieron de ¿Quién sabe dónde? Pero son
tontos, morenos y les encanta andar quemando testículos y droga.
El mero final del largometraje es de lo mejor, no obstante que no se
muestra nada del contexto, sino que se da por entendido para mostrar
únicamente imágenes violentas sin relación ninguna con nada; al final
para darle mayor crudeza, la película termina con una escena de la
hermana traumada por todas las violaciones que sufrió, escuchando como
su hermano tiene relaciones con su esposa; entonces no solo es malo ser
clase trabajadora, ni cadete de policía, ni provinciano, ni narco, ni
moreno, ni mexicano; incluso por follar con tu esposa debes de sentirte
culpable y mal.
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