Fall-Winter enero
2014
Contemporary art & theory journal
¿Romero Britto en el Museo Soumaya?.
Sandra Flores
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El
13 de diciembre de 2013, María Elena y Carlos Slim Domit celebraron el
aniversario número 50 de Romero Britto en el Museo Soumaya ubicado en
Plaza Carso.
La celebración incluyó la presentación de la colección "Brillo
Mexicano" de Britto, una exhibición especial de más de 20 pinturas
originales y esculturas de medios mixtos, lo que marcó la primera vez
en la historia del museo en que expuso un artista vivo.
Y bien, ¿cómo es que la fuente de inspiración de Distroller está al lado
de la colección más grande de esculturas de molde de Augusto Rodin
fuera de Francia? Romero Britto tiene un ingreso de aproximadamente 12
millones de dólares al año, osea uno por mes.
Y la verdad es que Britto no está tan lejos de una gran parte de la
colección de dicho museo. Si algo tiene la colección del Soumaya es un
increíble y hermoso acervo de diseño, en especial muebles e
instrumentos musicales. Quizás ahora le sumen unas cuantas cosas que en
lo personal creo no encajarán muy bien, ya que Britto es famoso por
haber hecho diseños para
Movado, Disney, Enrico Coveri, Pepsi, BMW y Royal Caribbean Cruises.
Pero en Miami la cosa es
diferente. En el 2012, el mural que decora el
exterior del estudio de Britto en Wynwood, recibió un bombazo
grafittero que le dejó la palabra “C-Dog”.
Éste fue un término acuñado
por alumnos NYU en 2007 para sustituir la palabra “cunt”, la cual
podríamos traducir como ramera. La gente de Miami hubiera enloquecido
si hubiera sido otro el mural grafitteado, pero YOmiami subió una foto de los
hechos, obteniendo comentarios como:
La
mierda cursi de las fórmulas de Britto está por todo Miami. Digo, hay
tantos artistas talentosos que se merecen una oportunidad para avivar
los espacios muertos de la ciudad. y “Eso es lo que se merece por haber
cubierto los murales que se hicieron durante Basel”
Britto dijo que nunca le había ocurrido algo así pero la verdad es que
su obra, regada por casi todas las calles de Miami, ha sido
constantemente objeto de ataques. En 2011, su pelota de playa en Miami
Shores fue grafitteada con los tags “Not Art”, “Meaningless bliss” y
“error”. Tiempo antes, una escuadra anti-Britto había planeado vomitar
sus esculturas con leche agria pintada de colores primarios. Esto tiene
una razón. Existe el rumor de que Romero Britto, ni siquiera pinta sus
cuadros. Su proceso creativo
consiste en dibujar con un plumón, y poner puntos de colores para que
sus asistentes rellenen el
bastidor que se venderá por $ 30, 000.00 USD.
En Miami, un lugar que todavía está luchando por su identidad cultural,
los patrones de Britto se han extendido como un virus de Skittles. Se
pueden encontrar en prácticamente cada rincón de Miami-Dade: Sun Life
Stadium, Shops en Midtown, Miami Children's Museum, y Dadeland Station.
Se les puede ver desde calzadas y vías rápidas. Los concesionarios de
automóviles venden Mini Coopers de Britto, los trabajadores en el
Aeropuerto Internacional de Miami usan uniformes Britto, los turistas
en Lincoln Road compran equipaje, platos y tacónes altos de Britto. No
por nada se le conoce como el Donald Trump del arte. En mi opinión,
mejor
hubieran llenado el museo con mercancía de Distroller, me parece no hay
mucha diferencia y la
dueña es Mexicana.
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Lado izq: Distroller Lado derecho:
Romero Britto
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