Summer-Fall septiembre
2014
Contemporary art & theory journal
Rilke Guillén
En
la obra de este joven artista mexicanocatalán, espiritual y vitalmente
crecido y escindido entre dos modos de ser, de pensar y de sentir que
le han dejado huella de dos paisajes humanos y de mundo que son dos y
son uno, una densa capa lúdica de angustia existencial siempre
indagatoria y siempre insatisfecha por su vocación de búsqueda en
trascendencia del absurdo propio y del absurdo absoluto, se impone
sobre fondos estelares o abisales o terrestres u oníricos y se
despliega en una poderosa dimensión erótica que es al mismo tiempo
respuesta de origen a la vida, fuente del amor y del acto creador y
grito ronco de viva permanencia jubiloso frente a la muerte.
Andreu Subirats
GENEALOGIA DEL FENÓMENO YOKAI
Hablemos de ellas, las antiguas habitantes de la galaxia, ke sí eran
las originales. Las verdaderas protectoras de la vida encontraron este
planeta perdido en la esquina de un sistema solar de bajo perfil y
vieron ke albergaba ya una incipiente vida, microscópica y primitiva,
en sus océanos… Ellas agregaron entonces algo de lo suyo a esta sopa
primigenia ke desató lo ke ahora conocemos como evolución… En los
sucesivos millones de años ellas solo intervinieron mínimamente en los
ecosistemas resultantes de cada una de las eras geológicas para
encauzar mejor el crecimiento de la vida en general. Fue sólo hasta la
aparición de los homínidos ke ellas decidieron pasar a la acción más
seria y frontal posible: El Atake.
Y esa es nuestra era:
¡EL ATAKE DE LAS YOKAI DEL ESPACIO EXTERIOR!
宇宙妖怪の攻撃! (UCHŪ YŌKAI NO KŌGEKI)
Los atakes se han venido dando desde los albores de la historia humana,
y han sido confundidos en muchas ocasiones con castigos divinos, plagas
o terremotos, diluvios, glaciaciones o calentamiento climático o lo ke
sea...; pero lo ke en realidad se oculta tras estos misterios
legendarios no es ni más ni menos ke atakes… Atakes orquestados y
planeados por ellas; por ellas ke en su misión de salvaguardar la vida
en la galaxia, han llegado a la conclusión de ke la existencia homínida
en este planeta pone en riesgo su cometido sagrado…; por tanto,
para ellas erradicar la ameba homínida, al parásito, al indeseable, es
el paso natural a seguir.
Si
bien es cierto
ke hay teorías ke apuntan en la dirección de una interpretación más
suave de los propósitos verdaderos de estos entes primordiales, la
verdad es ke… la verdad sigue siendo un misterio sin resolver.
Lo
ke sí se sabe es ke históricamente han tratado de influir en
nuestros corazones por muchos otros medios.
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Han incluso sido partícipes
en la creación de determinadas grandes civilizaciones antiguas en las
ke llegaron a ser veneradas como diosas… Sin embargo, frente al ansia
desorbitada del homínido por el poder y la total falta de empatía por
sus semejantes, todo hace pensar ke estos seres avanzados y
antiquísimos, se pasaron a otro campo de acción, tal vez mas indirecto
pero más contundente a largo plazo; todo esto referido en términos
homínidos, claro está; porque en lo ke corresponde a estas entidades,
la concepción de la realidad es algo difícil de mesurar, dado ke su
existencia es con toda certeza, atemporal… Por otro lado, tras la
constatación sin lugar a dudas por su parte del hecho de ke su
presencia abierta entre el publico homínido causaba confusión
cuando
no inquietud o recelo, determinaron ke la mejor forma para vigilar e
intervenir en la esfera homínida era pasarse al plano onírico de la
vibración de la luz…; y es por eso ke desde entonces no se les puede
ver más ke en lo ke son ahora conocidas como actividades paranormales y
otras notaciones técnicas y registros abundantes en el vocabulario
homínido relativos al fenómeno ke a partir de ahora denominaremos
Yokai.
¿Y por ké Yokai?, seguramente
os preguntareis… ¿Y por ke no?, digo yo;
de todas las civilizaciones ke han dado cuenta del fenómeno Yokai en
sus leyendas, libros, cuentos y demás cultura popular y memorabilia
folklórica, la cultura japonesa es tal vez la ke define de una manera
más exacta la naturaleza cruda y caprichosa de estos seres.
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