La muestra el "Futuro de la
comida" de National Geographic está integrada por 28 fotografías, que
incluyen numeralias e infografías. Su propósito es reflejar el *reto de
alimentar*a todos los seres humanos hacia el año 2050, cuando habremos
sumado a la población 2,000 millones de personas, hasta un total
de 9,000 millones.
México es la primera sede de la exhibición que se trasladará después
a Washington D.C. El proyecto forma parte de una *documentación* que la
Revista National Geographic publica desde mayo, para proponer una
solución a los conflictos que pueden convertirse en amenazas para
el bienestar de la humanidad.
La Ciudad de México es la primera sede de la iniciativa “El futuro de
la alimentación”, impulsada por National Geographic Society y la
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), la cual incluye, además de
la exposición, la realización de mesas de diálogo entre expertos de
todo el mundo.
En conferencia de prensa, Fernanda González Vilchis, editora jefe de
National Geographic México, indicó que el objetivo del proyecto “El
futuro de la comida” es cuestionar sobre el reto que implicará dar de
comer a todos los seres humanos para el año 2050, cuando se calcula
habrá más de nueve mil millones de habitantes en el planeta.
El propósito de la iniciativa es fomentar el diálogo y crear conciencia
sobre cómo se producen los alimentos y de qué manera se pueden
satisfacer las necesidades alimentarias de una manera sustentable,
eficiente y segura para los próximos años. La muestra está integrada
por fotógrafos como Jim Richardson y Mauricio Ramos, entre otros, e
incluye seis artículos publicados en la revista National Geographic
(junio a diciembre), una jornada de conferencias (agosto), la cobertura
en redes sociales National Geographic (junio a diciembre) y un
micrositio de la campaña (junio a diciembre).
De acuerdo con los datos más recientes del Panel Intergubernamental
para el Cambio Climático (IPCC), organismo representado en el evento de
*National Geographic* por el doctor Omar Masera, el impacto más grave
se espera en las zonas tropicales.
Al aumentar la temperatura y fenómenos meteorológicos los cultivos como
el maíz, el trigo y el arroz reducirán sus cifras. Se espera que a
consecuencia del cambio climático los incrementos estimados en los
precios vayan del 3% al 84% para el 2050).
La agricultura posee un alto potencial para mitigar el cambio
climático. Detener el uso de nitrógeno químico como fertilizante y la
sobreexplotación del suelo, así como cambiar a fertilizantes orgánicos.
El actual modelo de agricultura intensiva con químicos y combustibles
fósiles contribuye en gran medida al calentamiento global. En la
industria de la carne ocurre lo mismo. La industria de la carne es uno
de los principales contribuyentes al cambio climático, la producción
directa e indirecta es de aproximadamente el 14,5 % de las emisiones de
gases de efecto invernadero antropogénicos en el mundo (y el consumo
mundial de carne está en aumento). A medida que la población crezca y
coma más productos animales, las consecuencias para el cambio
climático, la contaminación y el uso de la tierra serán catastróficas.
En 2009 los investigadores de la Agencia de Evaluación Ambiental de
Holanda publicaron sus proyecciones de las consecuencias en los gases
de efecto invernadero si la humanidad comiera menos carne, nada de
carne o ningún producto animal. El veganismo universal, reduciría las
emisiones de carbono relacionadas con la agricultura en un 17%, las
emisiones de metano en un 24%, y las emisiones de óxido nitroso en un
21% para 2050. El vegetarianismo universal resultaría en reducciones
igualmente impresionantes en las emisiones de gases de efecto
invernadero.
El informe de las Naciones Unidas de 2006 sobre los efectos ambientales
devastadores como consecuencia de la producción de carne reportó dicha
actividad como el 1,4% del PIB total del mundo. La producción y venta
de productos de origen animal representan 1,3 millones de empleos y 987
millones de esas personas son pobres. Si la demanda de carne
desapareciera de la noche a la mañana todos perderían sus empleos. El
cambio de paradigma necesario para combatir estos problemas es
impensable sin la participación de las empresas que controlan la
industria alimenticia, que ha llegado al punto de esclavizar regiones
enteros como los alrededores del lago Victoria en Tanzanía.
Aunque bajo la lupa del Arte Culto esta muestra fotográfica quizás
carezca de importancia, trascendencia y valor estético, es un recorrido
que se merece la oportunidad de conocerse con el fin de pensar qué
podemos hacer para detener estas amenazas e intentar mitigar los daños.
Visita la exposición en el Corredor Cultural de la avenida Alvaro Obregón en el DF y utiliza el
hashtag #PiensoLuegoComo.
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