David Lynch no sólo es uno de
los directores más aclamados del siglo 21 sino que ha demostrado su
capacidad para expresarse en medios como la música, la pintura y el
diseño. 1997 fue un parte aguas en el ámbito del diseño para Lynch.
Para su film Lost Highway diseñó y construyó muebles destacando en
especial la pequeña mesa en la casa de Madison y la caja de la VCR, y
presentó una colección de mueblería en el Salone del Mobile de Milan.
La relación entre el cine y la arquitectura ha estado presente desde la
aparición de la cámara de video. Desde ese entonces,los arquitectos han
explorado cómo puede estar la arquitectura presente en el cine y cómo
el cine puede ser expresado en la arquitectura.
Además de ofrecer superficies específicas para cine o proyecciones
digitales, un edificio es cinematográfico en tanto sus formas pueden
hacer que los espacios se sientan como stages o animen a la gente a
interactuar de manera dramática. Es una manera de utilizar a la luz, el
color, la gente y sus alrededores, como lugares dinámicos
convincentes.
Por su parte el cine explora la arquitectura con películas como
Metropolis (Fritz Lang) y Blade Runner (Riddley Scott), dos filmes
realizados en diferentes épocas con temores arquitectónicos sobre el
futuro de las ciudades y la cultura. Por su parte para la arquitectura
siempre haresultado interesante la narrativa no convencional que cambia
las relaciones de línea temporal como los filmes Trans Europe Express
de Alain Robe Grillet, Pulp Fiction de Quentin Tarantino y varias de
las películas de David Lynch.
Lynch, quien comenzó trabajando como pintor comenzó poco a poco a
interesarse por construir cosas, entendiendo que el trabajo sin
importar el medio se basa en las ideas. De esta manera situó al mismo
nivel la construcción y el diseño bajo el argumento de que el diseño
mejora mientras uno construye. Ha realizado colaboraciones con el
diseñador Raphael Navot, la agencia de arquitectura Enia y el diseñador
de iluminación Thierry Dreyfus.
Si el dibujo es de dos dimensiones y la arquitectura es tridimensional,
el cine podría considerarse de cuatro dimensiones al combinar espacio,
dimensión física, luz, sonido y materiales, los factores que fungen
como los pilares de la arquitectura, con el tiempo.
Desde el Red Room en Twin Peaks hasta Club Silencio en Mulholland
Drive, la obra de David Lynch contiene algunos de los espacios más
notables de la cultura contemporánea. La fascinación y las horas de
estudio que le ha dedicado a Richard Martin a la arquitectura de Lynch
es la primera evaluación crítica sostenida de la obra de arquitectura y
diseño con un rol importante en sus filmes. Martin combina
investigación original en lugares Lynchianos en Los Angeles, Londres y
Lódz con ideas de arquitectos que incluyen a Adolf Loos, Le Corbusier y
Jean Nouvel así como a los teóricos urbanos Jane Jacobs y Edward Soja.
En el análisis de los pueblos, ciudades, casas, caminos y etapas que se
encuentran en la obra de Lynch, Martin no sólo revela su importancia
central para la comprensión de este cineasta controvertido y
distintivo, sino que sugiere cómo las películas de Lynch pueden
proporcionar una comprensión más profunda de los lugares y espacios en
los que vivimos.
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