Bill Viola es, sin duda, uno
de los exponentes más célebres del videoarte. Por primera vez, el Grand
Palais presentará un grupo amplio de sus obras, entre ellas sus
pinturas con movimiento e instalaciones monumentales hechas desde 1977
hasta el día de hoy. La muestra se centra tanto en experiencias íntimas
como universales. El artista expresa su viaje emocional y espiritual a
través de grandes temas metafísicos - vida, muerte y transfiguración.
Se ha dicho que la retrospectiva de Bill Viola en el Grand Palais omite
un factor decisivo: el reconocimiento de las contribuciones
sustanciales de su esposa. Al igual que Jeff Koons, Damien Hirst, y
similares, Viola es sólo uno de los miembros de un equipo liderado por
su esposa Kira Perov, Directora Ejecutiva del Bill Viola Studio, que
produce las obras acreditadas a él.
En lo personal yo no creo que tenga algo de malo que el desarrollo de
una obra sea cooperativo. Además, nunca ha estado mal visto en el campo
de la captura en video la contratación de asistentes para llevar a cabo
una filmación. Necesitar ayuda no es algo inusual. Viola trabaja en un
medio que es inherentemente colaborativo, donde no es raro ver dúos
exitosos como Bradley McCallum y Jacqueline Tarry, o los vídeos
Nicholas y Sheila Pye .
Viola y Perov se conocieron a finales de los años 70. Como contadora de
Viola, archivista, y editora, así como colaboradora creativa, Perov es
parte integral de la obra de su esposo, la cual quizás no existiría sin
su trabajo. Como responsable del programa de exposiciones, la
presentación de las obras, las publicaciones sobre el trabajo, los
archivos (papel, foto, vídeo) y las finanzas, las actividades de Perov
también juegan un papel creativo en la formación de las obras.
Es verdad que los estereotipos de género están profundamente arraigados
en el mundo del arte; las mujeres ocupan menos puestos que los hombres,
tanto dentro como fuera de las paredes de museos y galerías. La muestra
en el Grand Palais se lee " Bill Viola. " Su único autor, receptor de
todos los elogios, dinero en efectivo y un lugar seguro en los libros
de historia es él mismo; y esto parece estar afectando a algunas
personas.
Por otro lado, la omisión de su nombre en la autoría de las piezas al
parecer no es un problema para Perov, quien aparece como curadora de la
muestra por parte del Bill Viola Studio. La cuestión de los asistentes
ha estado presente en el arte desde hace siglos. Sin ir muy lejos
Anthony van Dyck por ejemplo, ayudó a Rubens a pintar muchísimos
cuadros, y era justamente la ayuda de sus asistentes lo que le permitía
a Rubens pintar cuadros de manera increíblemente rápida.
No tan lejos de nuestros días, Christo y Jeanne -Claude crearon su
primer trabajo juntos en 1961 (aunque se atribuye únicamente a
Christo). No fue hasta el 94 que se estableció la co-autoría de Christo
y Jeanne-Claude para todas las obras al aire libre y las instalaciones
de interior de gran escala. Existe de todas maneras un factor a
considerar, los objetos escultóricos en pequeña escala en la mayoría de
las colecciones de los museos son catalogados bajo el nombre de Christo.
Aún así, lo poco que sé de Kira Perov es que desde el 78, ha tenido un
fuerte compromiso para documentar la obra de Viola, lo cual nos deja
ver que más que una artista ella quizás se considera y desempeña
funciones más parecidas a las de una archivista. A diferencia de
Jean-Claude, parece que Perov no busca establecerse como fotógrafa o
artista contemporánea, por lo que tampoco pretende ser el Anthony van
Dyck de su esposo.
Lee Krasner mantuvo a Jackson Pollock lo suficientemente sobrio para
ser una superestrella, pero este no es el caso de Perov, quien
está casada con un budista devoto. La cuestión es ¿se está realmente
ignorando su colaboración en la obra de Bill Viola? o ¿en realidad ser
considerada o establecerse como artista es algo que no le interesa a
Perov?
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