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 Fall-Winter diciembre 2013
  Contemporary art & theory journal

Mejor que los robots.

Francisco González Zubizarreta

Inicié sesión en los mundos virtuales para trabajar en ellos a principios del 2007.  En ese entonces mis días estaban llenos de manipulación de cassettes, drumbots, y un poco de circuit bending. En realidad, no trabajaba con computadoras en esos años, me parecían aburridas y quizás bastante fáciles. Eran más interesantes los sintetizadores modulares . Entonces me di cuenta de que no me gustaban las computadoras porque permiten trabajar de una manera mucho más intuitiva. Utilizándolas todo es más sencillo y rápido. Saber construir un sintetizador, incluso haber estudiado música, nada importa al usar computadoras. El conocimiento que tengamos puede ayudarnos, pero no es necesario. Al día de hoy esa es la realidad del mundo: trabajando con computadoras es muy sencillo convertirse en artista.

Poco después tuve una epifanía: en realidad mi rechazo a los trabajos generados con computadoras era el resultado de sentir amenazado mi campo de trabajo. En algún punto incluso llegué a considerar la existencia de muchos softwares injusta. Esto me hizo recordar las palabras de un maestro de piano que tuve (al cual consideraba terriblemente conservador): “Los sintetizadores arruinaron a los músicos”. El trabajo de 90 personas se puede hacer con uno, así que la gente prefiere pagarle a una persona que a 90.”

Mis pensamientos no eran en lo absoluto diferentes a los de aquel maestro, así que decidí hacer lo opuesto. Desde ese día he trabajado haciendo música con computadoras y dentro de mundos virtuales y comunidades en internet. Al poco tiempo descubrí que la verdadera belleza detrás de los trabajos generados con computadoras es que cualquiera puede hacerlos. De un momento a otro el Internet se inundó con canciones de músicos desconocidos gracias a mySpace y Soundcloud. Eso me parece maravilloso. Uno puede entrar a Soundcloud y escuchar canciones que fueron subidas hace apenas unos segundos. Basta con escribir o dar click en su nombre en el explorador para llamarlas. Más que un medio colectivo, el internet es un lugar en el que cualquier cosa es posible.

Después de visitar a uno de mis mejores amigos en Nueva York, y haber visto las exposiciones en los museos, así como las galerías en Manhattan y Soho, no pude más que pensar que el arte que albergan es increiblemente contemporáneo. Ya es tiempo de que esto cambie. Por eso desde el principio en S.T.A.R.S. intentamos crear un caballo de Troya para la realidad. Nuestra meta más importantes siempre ha sido unir al mundo del arte con la realidad del siglo 21 a través del Internet. El Internet es todo lo que el arte desea y dice ser. Y es por eso que hemos visto que otro arte es posible. Una realidad que le ofrece un futuro distinto al mundo del arte, el cual permanece atrapado en 1648.

La mayor parte de las personas que trabajan con computadoras no son artistas contemporáneos y por esto no se han atorado en formas específicas. Están apretando todos los botones, en la mayor cantidad de combinaciones posibles. Esa es la belleza detrás del Maoismo Digital. Toda la información en la red, cada canción, cada imágen, cada algoritmo, todo fue hecho o subido por una persona. Nada se ha creado de manera mágica entre los bits, pero de alguna manera la autoría desaparece. Lo que verdaderamente importa son los beneficios que una red pueda sacar de la información, y en eso es en lo que debemos transformar el arte. El arte debe serle util a la gente. Si estamos seguros de que el arte y los artistas somos tan valiosos debemos hacer algo que respalde dicho valor, más allá de la satisfacción espiritual.

Desde el principio de la historia nuestra especie ha hecho las cosas mal. Hoy el internet nos está dando una posibilidad de cambio. Adentro del internet, el arte puede ser libre. Y no me refiero al costo, sino a tener la libertad para copiar el arte y después adaptarlo a los usos que le necesite dar cada persona.