|
En
1993, un año antes de su muerte, Alighiero Boetti y Hans Ulrich Obrist
convencieron a Austrian Airlines de patrocinar la muestra Cieli ad alta
quota. Tiempo antes, Boetti le había expresado a Obrist su deseo no
realizado de hacer rompecabezas para una aerolínea y regalárselos a los
pasajeros. Obrist continuó preguntándole a artistas como Boltanski y
Richter sus proyectos no realizados para volverlos realidad. Los miles
de rompecabezas que hizo Boetti empujaron al arte hacia los mecanismos
de distribución y se regalaron a lo largo de un año en todos los vuelos
de Austrian Airlines.
A partir de la muerte de Boetti estos rompecabezas fueron vistos como
extraños dispositivos y se pueden encontrar en casas de empeño y
mercados de pulgas... |
|
|
|
Si
bien Burroughs identificó a la escritura como el virus del lenguaje, su
razonamiento no logró llegar a Mikko Hyppönen, consejero de
IMPACT(International Multilateral Partnership Against Cyber Threats).
Hyppönen fue un centro de atención mediático en 2011 cuando rastreó y
visitó a los autores del primer virus de PC en la historia: Brain.A.
Este primer virus, programado por los Pakistanis Basit Farooq Alvi y
Amjad Farooq Alvi, fue escrito para identificar las copias piratas de
sus softwares.
Hyppönen es el vivo ejemplo de la enfermedad del hombre blanco.
Mientras que en los hermanos Alvi ve sólo unos árabes sin inteligencia,
atribuye despectivamente el resto de los primeros viruses a
adolescentes bromistas. En apariencia viruses... |
|
|
|
Según
Yona Friedman, es cierto que una obra de arte es el objeto y vehiculo
de un mensaje. Dicho mensaje no se formula de manera explícita, sino
que debe ser descifrado por el espectador. Es digamos un jeroglífico.
En el entender de los edificios como la parte superflua de los museos,
y que una muestra se compone principalmente por objetos y un texto
curatorial, es razonable ver por que Friedman se ha enfocado en varias
ocasiones a construir lo que denomina como building-less museums. Estos
espacios funcionan como una aglomeración de vitrinas. Un laberinto de
pantallas hace el trabajo, y los curadores y artistas definen su forma.
Como ejemplo tenemos lo que ahora es el Centre Pompidou en Paris, un
edificio que puede cambiar su forma, interior o exterior, para cada
muestra... |
|
|