Fall-Winter junio
2014
Contemporary art & theory journal NaCL(Í) Alonso Cedillo
Desde 2013, las intervenciones
a edificios históricos de Aldo Chaparro no han sido unicamente
encuentros con su obra, sino que han constituido una manera de
establecer encuentros con el mundo. Las intervenciones no consisten en
crear esculturas enormes sino en crear un nuevo espacio dentro de otro
espacio.
Dos temas constantes en el trabajo de Chaparro son el uso del tiempo y
el espacio, los cuales son de hecho su objeto de estudio. Es por esto
que la importancia no radica en los objetos sino en lo que ocurre entre
la gente y el acero, la piedra y cables electrolumiscentes, así como lo
que nos hace sentir el verlos conviviendo.
Por un lado, el acero ha existido desde tiempos antiguos. Sin embargo
las hojas de acero utilizadas por Chaparro son característicos de la
era industrial. Por su parte, los edificios históricos casi nunca son
algo fabricado por la industria. Las intervenciones de Chaparro tratan
de hacerle ver a su público cómo se combinan en el siglo 21 las cosas
hechas por nuestra sociedad industrial y aquellas hechas en siglos
anteriores por la mano del hombre.
La Catedral de Sal de Zipaquirá, ubicada en el distrito de Cundinamarca
en Colombia, es una iglesia activa construída al interior de una mina
de sal. Con el apoyo de la Galería Nueveochenta, Aldo Chaparro presentó
su más reciente intervención NaCL(í), curada por Laura Zarta y en
colaboración sonora con Eduardo López, siendo la
primera vez que se organiza un evento de arte contemporáneo en la mina
que es considerada la primera maravilla de Colombia.
No es extrañoo que las intervenciones de Chaparro despierten en uno la
pregunta "¿qué es eso?" Esta es una característica de encuentro de gran
importancia ya que representa el choque entre el espectador y la obra,
la cual hasta antes de su encuentro era desconocida. Al ver las piezas,
el espectador sabe algo de ellas, pero aún no las "conoce". Gracias a
esto las intervenciones pasan a ser personajes desconocidos y a la vez
testigos silenciosos del lugar que los hospeda.
Resulta imposible definir qué parte de la obra permanece desconocida
para cada persona, ya que lo desconocido proviene de la relación que
entable cada uno con el lugar con el que uno se encuentra o
reencuentra. Lo desconocido es algo que ocurre fuera de nosotros, y es
por eso que sólo entendemos aquello que está a nuestro interior. Con
esto las intervenciones de Chaparro generan un territorio parcialmente
inexplorado, construyendo un lugar paralelo que la gente puede
transitar y a través del cual uno puede dar nacimiento a un nuevo
conocimiento personal.