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¡Inmersión!
Justy Rames



Llevo ya bastante tiempo intentando entender al internet como un espacio paralelo. Algo que me llama la atención es cuánto tiempo hemos invertido en intentar quedar inmersos en un mundo distinto a través de una enorme cantidad de sensores y diversos tipos de hardware. Mucha gente cree que “inmersivo” e “interactivo” son sinónimos, o bien que para lograr la inmersión se necesita algo interactivo. Hay varias definiciones para inmersión. De cualquier manera, me parece que la más simple es la que funciona mejor: una experiencia inmersiva debe ser igual que saltar dentro de una alberca; debemos sentir nuestros cuerpos rodeados en su totalidad por el lugar al que se ingresa. Por eso, lo interactivo es algo distinto a lo inmersivo, ya que en el mundo interactivo, siempre habrá una interfaz como barrera entre el usuario y el lugar.

La ciencia ficción, la singularidad y la tecnología, esperan el momento prometido en el que el monitor deje de existir como objeto, para existir entre nosotros y ser transitable. Una de las cosas que más me impresionó de los mundos virtuales, fue enterarme de que la ciudad Alpha World tenía la misma extensión en km que California. Me pareció increíble que un espacio no-físico se pudiera medir en km. Siendo que Active Worlds sólo corría en Windows, decidí enlistarme en SecondLife. En abril del 2008, pude conocer el Manetas Desert. En palabras certeras del creador del neen, si uno visita en Mapquest Egipto, y al mismo tiempo tiene ganas de orinar, entonces el futuro depara dos locaciones en un mismo lugar: Egipto y el baño. El espacio se crea cuando el tiempo psicológico interactua con los escenarios que acompañan cada decision que tomamos. Los lugares no son fijos, podemos ir físicamente a un lugar, pero también podemos ir de manera mental o simulada. A través de SecondLife, Manetas construyó y desarrolló su desierto en el que permaneció tres días. Juan el Bautista esperaba a Jesus en el desierto. Esperaba a que alguien se volviera Jesús para bautizarlo y así “activarlo” (de la misma manera en que activamos un software nuevo y nos sorprende con todo lo que puede hacer). El arte debe tomar esa posición en el desierto; estar esperando y activar.

Eventualmente los artistas fueron abandonando SecondLife, al día de hoy RMB City de Cao Fei y el Manetas Desert son pueblos fantasmas. Yo permanecí aferrado un poco más hasta que conocí los videojuegos de Jane McGonigal y leí This is not a game de Walter Jon Williams. Como buen post-cyberpunk fui fan de Joseph Nechvatal desde que conocí su trabajo. De hecho, fueron sus ensayos quienes volvieron la idea de inmersión algo tan importante para mi. El ver y/o formar parte de los Alternate Reality Games, es la prueba de que el deseo de una pantalla inmersiva lleva ya más de cinco años existiendo. Al aprovechar los escenarios posibles de los lugares en los que nos encontramos, podemos emitir una enorme cantidad de realidades si entendemos al internet como un espacio paralelo que corre sobre nosotros. Cada vez más personas se unen a ARGs, juegos en los que no se usa un control o interfaz sino recursos de la vida diaria: SMS, llamadas, correos, citas, blogs, Youtube, etc. Creo que al día de hoy, la inmersión no esta en un casco magico, sino se encuentra en nuestra manera de pensar.

Con el tiempo, el número de artistas que se expresan a través de nuevas tecnologias ha aumentado. De cualquier manera, son muy pocos quienes continúan trabajando en internet después del neen, mientras luces, sensores, y demás prototipos van en aumento. Por otro lado, cada vez el número de personas que juegan ARGs es mayor. Creo que una preocupación constante en el arte, es que se generen obras que puedan ser consumidas por la mayor variedad de público posible y en cualquier lugar, incluso la vida cotidiana. Si entendemos al internet como un mundo paralelo, en el que nos podemos expresar, formar parte y modificar variables, al que podemos acceder casi desde cualquier lugar 24/7, entonces podemos hablar de un mundo inmersivo. Sin embargo, la inmersión no es nada nuevo. Las pinturas rupestres en Lascaux, se encuentran en las profundidades de la cueva, de modo que si uno quiere verlas, debe de experimentar la sensación de adentrarse en la misma. Creo que hoy más que nunca hace falta arte que procure generar este tipo de inmersiones. Al hacerlo, se puede establecer un arte que una, se construya por, forme parte y transforme a la sociedad.


Manetas Desert de Miltos Manetas





Active Worlds




RMB City de Cao Fei








Tele-Twister de Jane McGonigal














 






 dr^k magazine 2013, Ciudad de México.
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