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No
cabe duda que la pornografía juega un rol importante en la percepción y
que muchas veces está pensada para exaltar sentidos como lo son la
vista y el oído. Al día de hoy es imposible que muchos y muchas de
nosotros no nos veamos inspirados o deseémos a gente como Sasha Grey.
Ya desde
hace más de cuatro décadas, Elizabeth M. Stephens y Annie Sprinkle
comenzaron a explorar acompañadas de artistas como Guillermo
Gómez-Peña, distintos campos de las artes visuales como la instalación,
obras de teatro, intervenciones, arte en vivo, exposiciones,
conferencias, material impreso y activismo, en busca de un entender de los
videos pornográficos como un modo de performance avant-garde.
Sesenta años después de que Hugh Hefner fundara Playboy, la longeva
revista para hombres ha dio en 2013 rienda suelta a siete artistas
contemporáneos para presentar obras de arte inspiradas en la revista
dentro de las páginas centrales. El resultado final es un artículo de
cuatro páginas en el periodo enero-febrero 2013, en la que se incluye
el trabajo un tanto explícitamente sexual, junto con breves biografías
de los artistas.
Al menos dos de ellos, Cindy Sherman y Richard Prince, tienen un
historial de hacer referencia a Playboy en su trabajo anterior. Los
retratos de color horizontales en 1981 de la serie de Sherman
"Centerfold" presentan a la artista en distintas poses, con miradas
sutiles de angustia o resignación jugando en su rostro. Prince por su
parte, diseñó una bolsa de papel de gran tamaño y un folleto para
Printed Matter en 1991, utilizando el perfil de un cráneo de conejo
claramente inspirado en el logo de Playboy.
Algo curioso dentro de la pornografía, es que debido a sus capacidades
narrativas, tiene en su poder la fuerza de revelar las obsesiones
ocultas y perversiones que existen en nosotros, las cuáles comunmente
espantan o se ven rechazadas por la sociedad. Artistas como Kara
Walker, han explorado los discursos de la pornografía, llegando a
lugares que resultan de gran interés. El ejemplo de Walker es bueno por
que ha desplazado el enfoque hacía un nuevo modo de ver, entender y
criticar los tabúes sexuales y raciales presentes en Norteamérica .
La gente le ha prestado atención tanto positiva como negativamente al
trabajo de Walker desde que se convirtió en una de las artistas más
jóvenes en recibir una “genious” fellowship de la MacArthur Foundation
en 1997. Esto es lógico porque Walker sin duda le presta atención a
problemáticas de raza y género, construyendo un mundo tragicómico y
pornográfico que cambia nuestras fronteras y estereotipos. Hace
unos años, Gina Dent dio una conferencia sobre la frecuencia con la que
las mujeres afroamericanas, las mujeres creativas, artistas o
escritoras, encontramos que no es realmente su trabajo el que es bien
recibido por la crítica, sino como su cuerpo es recibido por ella.
Entonces, su cuerpo y biografía se transforman en la fuente de
consulta. La otra parte del argumento de Dent, tiene que ver con la
frecuencia con la que estas mismas mujeres tienen que recurrir a
escribir sus propias biografías o construir sus propias críticas con el
fin de contrarrestar los bloqueos que ejerce su imagen corporal. Por lo
mismo no es sorpresa que el trabajo de Walker se relacione no con su
verdadera identidad sino con su alter-ego Kara Elizabeth Walker, una
lider afroamericana que se emancipó y es lider en su causa, buscando
encontrar cómo hubiera abordado las problemáticas alrededor de la
esclavitud, la pornografía y los abusos hace 150 o 200 años.
Del mismo modo que Paik filmó al Papa Pablo VI en NYC, ahora cientos de
personas han comenzado a filmarse mientras tienen sexo con la ambición
de poder observarse a ellos mismos a través de la visión de un tercero,
comunmente interpretado por una videocámara. El video
pornográfico es un autoretrato que puede ser colectivo o individual. En
él nos exhibimos sin máscaras, para tras el registro conocer nuestros
lados más salvajes y ocultos. Así, la industria del porno se ha
convertido en Hollywood, y cada vez más personas buscan encontrar
autoretratos similares a los suyos o a los que ellos podrían
generar. Aunque el porno amateur lleva ya existiendo desde los
principios de la industria, jamás había tenido un auge como lo tiene
ahora gracias a los servicios de pornografía gratuita en el internet.
Cerca del ecuador, Habacuc presentó dentro del Taller Nacional de
Danza, el Conservatorio El Barco y el marco del programa Nosilicona su
pieza “Coreografía”. En esta, a través del contrato de una bailarina
del portal youporn.com y su proyección dentro del auditorio,
dirigió los movimientos de la bailarina para dar un taller de
coreografía.
Así una stripper se convierte en un ready-made de la
danza, el cuál cuenta con una temática, un estilo y cualidades de
movimiento específicas, generando así una estética con música o sonido
propio.
Portales como lo son Youporn han abierto un mundo de posibilidades para
la gente que utiliza videocámaras o colecciona videos, ya sean
profesionales o
de sexo amateur. De ese modo, integramos una memoria colectiva en pro
del placer y la exploración. Así miles de personas se integran, no
siempre por voluntad propia, a la inmensa lista de gente que se
transforma en un objeto colectivo de deseo. De este modo se construye
un mecanismo gracias al internet, que nos puede llevar a los rincones
más ocultos de nuestro deseo.
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Sasha Grey
Untitled #96, 1981, parte de la serie Centerfolds Cindy Sherman / Courtesy Museum of Modern Art
Kara Walker Gone: An Historical Romance of a Civil War as it Occurred b'tween the Dusky
Thighs of One Young Negress and Her Heart Museum of Modern Art NY.
Coreografía, Habacuc Programa Nosilicona
Youporn.com
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