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Según
Jane McGonigal, cuándo jugamos videojuegos, se da un momento en el que
dejamos de sufrir. La meta # 1 en la vida de ésta desarrolladora de
software, es ver a un diseñador de juegos nominado para el Premio Nobel
de la Paz. McGonigal espera que esto ocurra cerca del año 2023.
Trabajando para llegar a éste punto, existen miles de jugadores en
Gameful, la sede secreta de Worldchanging Game Developers. Del mismo
modo, SuperBetter, es un juego que ha ayudado a más de 150.000
jugadores hasta ahora, a superar problemas de la vida real como lo son
la depresión, la ansiedad, el dolor crónico y la lesiónes cerebrales.
Los ojos de gente como McGonigal llevan ya varios años enfocandose en
los Alternate Reality Games (AGR). En éstos juegos, como lo es el
famoso World of Warcraft (WoW), la gente en su mayoría tiene una meta
común: salvar al mundo. WoW, ha construído la wiki más completa y de
mayor tamaño en la historia del internet. Esto quiere decir que sus
usuarios han recopilado y editado la mayor cantidad de información
sobre un tema en un sólo sitio. En su juego World Without Oil (WWO),
McGonigal dirije la mirada y la atención de la gente a despertar el
diálogo, la planificación y las soluciones de ingeniería para enfrentar
una posible escasez mundial de petróleo. Lo curioso de WWO es que la
mayoría de sus jugadores, comenzaron a tomar las medidas con las que
solucionaban el problema virtual en su vida diaria.
El problema principal que trajo el siglo 20 y que el 21 continúa
arrastrando, es que la gente ya no encuentra en si misma, potencial
para transformar al mundo. El único espacio en el que se experimenta lo
opuesto son los videojuegos, ya que todos los jugadores han salvado al
menos un par de veces al mundo a través de una misión titánica. El
problema principal es como hacer que todas estas personas que piensan
que sólo pueden hacer un cambio en los videojuegos, se den cuenta que
pueden hacerlo en la vida real.
Nuestro sistema de autoestima en general no ha cambiado mucho desde la
edad antigua; en lugar de dioses y semidioses, ahora tenemos artistas.
Creemos con fervor en Calder, Picasso, Duchamp, Beuys, Kossuth y
Flavin, y los vemos como seres superiores a nosotros. Además siempre
encontraremos algo que nos desanimará y hará creer que no podemos ser
como ellos. Queda gente, que a pesar de todo, mantiene una
esperanza en lograr hacer un cambio a través de la cultura. De
cualquier manera, al encontrarnos con los círculos que controlan a
ésta, junto con su mercado y los titanes del arte contemporáneo, el
panorama comienza a cambiar de manera radical.
Con un crecimiento exponencial, las posibilidades de efectuar un cambio
o un descubrimiento como lo hicieron los artistas antes mencionados
(junto con muchos otros), se vuelven casi nulas. En realidad, cuando
generamos cambios se hacen a través de un sistema muy similar a los de
intercambio en red, en específico el peer to peer. Vivimos en una época
en la que todo arte es asistido por computadoras e internet. Incluso
para quienes se mantienen con fobia a los microprocesadores. Uno de los
mayores aciertos de McLuhan (ya hace más de veinte años), fue que
nuestro modo de vivir cambia radicalmente gracias a nuestra tecnología,
y aunque alguien no utilice computadoras ni internet, el resto del
mundo cambia, y esto afecta queramos o no nuestra vida.
Si cambiamos nuestra concepción del artista para que deje de ser algo
similar a un héroe o un ser superior, entonces puede ser que sus actos
de verdad inspiren a la gente. Las micro-políticas ya han dejado ver su
eficacia, tenemos el ejemplo local del Ejército Zapatista de Liberación
Nacional. Lo característico de ésta guerilla, es que a diferencia del
resto, dejó de ser una guerilla militar para transformarse en una
guerilla cultural. Así, con el surgimiento de La Otra Campaña y la
Sexta Declaración de la Selva Lacandona, se creó todo el sistema
autónomo de educación zapatista en los Altos de Chiapas y una red de
comunicación y cultura a través de todo el territorio mexicano. Cuando
los zapatistas declararon que la bandera, el himno y la idea de patria
eran propiedad de ellos, y no le pertenecían al gobierno, esta
afirmación llevó la guerilla a un nivel de información increiblemente
eficiente. Este hecho no causó nada, pero ésto por que para los
zapatistas, la bandera ya no era física, lo que importaba era la frase
y el significado de la bandera, la idea de un himno y de nuestra
patria.
Así como miles de Chiapanecos se juntaron para cada uno hacer un
cambio, y han logrado transformar con sus sistemas autónomos San
Cristobal de las Casas y la zona de los Altos, las personas que a
diario dedican unas horas a salvar, transformar o construir un mejor
mundo en lo virtual, podrían seguir haciéndolo afectando y cambiando la
realidad. Aquellos con el poder de guiar a la gente deben de dejar de
ser flautistas de Hamelín y conducir a su gente al río. Un líder, antes
de guiar, debe de saber hacia dónde se dirije y no conducir a sus
seguidores a la cárcel. CUántas veces sabemos como vamos a ser
amotinados y abusados y seguimos cayendo en las mismas ratoneras.
Llevamos muchos años luchando en el lugar equivocado. Así como los
Zapatistas reubicaron sus fuerzas en cooperativas y nucleos
educacionales, quizas sea hora de refugiarnos en los sistemas de red
como los ARG, para desde ellos poder generar cambios que hagan
que un mejor mundo sea posible.
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World of Warcraft Screenshot
World Without Oil Screenshot
Screenshot del Desierto de lo Virtual, dentro del Variable Network Game de Fran Ilich
Izquierda: Esquema de comunicación vía servidor
Derecha: Esquema de comunicación via peer to peer
Caracol de la Resistencia y Rebeldía por la Humanidad, Junta del Buen Gobierno "Corazón Céntrico
Delante del Mundo", Oventik, Chiapas, México
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