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Rebel girl, she is the queen of my world...
Corina del Carmen Arriola Romero
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En la década de los noventas, la cultura
underground estadounidense fue la cuna de numerosas bandas conformadas
por mujeres, que con su actitud contestataria y con sus expresiones
musicales dieron paso a un movimiento social perteneciente a la tercer
ola del feminismo: el riot grrrl.
En esa década en la que las mujeres de la cultura pop eran bobas,
fresas. Series como Beverly Hills 90210 en las que las mujeres eran
lloronas y berrinchudas y su única meta era conseguir un buen hombre
que cuidara de ellas dominaban gran parte de la ideología en las mentes
de los jóvenes norteamericanos.
Pero había a la par un movimiento cultural en el que las mujeres
actuaban bajo el famoso DIY (do it yourself), mujeres cansadas de ser
vistas como débiles o simplemente de ser ignoradas, mujeres que al
grito del punk marcaron una época del feminismo en el que la música
jugó un papel importante.
Todo empezó en el International Pop Underground Convention, en Olympia,
Washington, una convención de 6 días en la que artistas de todo el país
se reunieron para dar voz a todas las bandas que no tenían cabida en la
escena musical popular de ese país.
La primer noche de esta convención fue dedicada a las bandas femeninas.
Ahí se encontraron exponentes distintivas del riot grrrl como Bikini
kill, Bratmobile y Lois Maffeo entre muchos otros.
Bikini kill es la agrupación más representativa de esta corriente,
Kathleen Hanna es quien comanda esta agrupación de mujeres que se
rebela gritando a ritmo de punk contra la sociedad machista. Aun cuando
Bikini kill desapareció, Kathleen ciontinuó con Le Tigre, una
agrupación formada por ella misma en 1998.
Este movimiento no se limitó a la música, aunque fue ésta su plataforma
más conocida, también incursionó en el mundo de los zines, -pequeñas
publicaciones independientes- fabricando los suyos propios hechos por y
para mujeres que compartían los ideales del riot grrrl.
Estas mujeres cambiaron la manera en la que los medios veían al género
femenino con su música despojada de clichés. Sus letras hablaban de
mujeres fuertes que se valían por sí mismas, mujeres libres y también
divertidas que cambiaron la imagen de las mujeres ante miles de jóvenes
noventeros y contemporáneos.
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