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Después
de un proceso de búsqueda, de pérdidas y de encuentros a la que
seguramente se enfrentó esta mujer a lo largo de 7 años Fiona Apple
lanza su cuarto disco The Idler Wheel Is Wiser Than the Driver of the
Screw and Whipping Cords Will Serve You More Than Ropes Will Ever Do,
un largo título para una larga espera.
Letras
que expresan su vacío, la pérdida de sí misma y revelan que en ese
momento de su vida se enfrentaba a problemas emocionales y
existenciales. Habla de decepciones y arrepentimientos.
Empieza
el disco con “Every single night” dónde dice que cada noche se pelea
con su cerebro. A lo largo del disco pasa por diferentes etapas donde
se confronta y se esconde, se ríe y se lamenta, al parecer de un hombre
ingrato, pero en el fondo toda esta pelea es con ella misma.
Los
cambios de humor son una de las bases de este disco, la confusión.
Transmite alegría, decepción, miedo, seguridad, enojo y frustración con
un poco de sarcasmo acompañado del ya clásico pianito.
Melódicamente
juega con ritmos y sonidos que acentúan los intensos sentimientos que
van y vienen narrados por su voz en ocasiones entonada y dulce, en
otras desesperada y áspera, algunas más juguetona.
A
mitad del disco “Left alone” abre con percusiones seguidas del piano
haciendo notas como de persecución lo que concuerda bien con el ritmo
en el que canta la letra, va corriendo. Esta canción es un tipo
de epifanía a la mitad del disco.
El disco tiene ritmo y una concordancia, narra paisajes emotivos tan
variados y contrastantes como cuando uno no consigue lo que quiere,
primero lo intenta por las buenas, luego por las malas, llorando,
quejándose, rogando, haciendo berrinche y al final se olvida de todos
estos lloriqueos y se relaja con “Hot knife” que cierra muy bien el
disco.
Buena
opción para una tarde donde la lluvia frustró tus planes y no tienes
con quien cucharearte y entonces lo pones y lloras y ríes de tu
desgracia.
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