Andrea
Ferreyra es una artista visual que ha trabajado con medios como lo son la
pintura, escultura, instalación y objeto, que ha centrado su producción en el
performance. Su característica principal es la libertad con la que
crea, vive y enseña. Su inquietud por el performance la
llevó a formarse con Juan José Gurrola, quién le contagió una fuerza y
ética de trabajo innegable, que le permite explorar la creatividad a
través del vivir.
Llegó
como refugiada política de su natal Uruguay con su padres cuando aún
era niña. Situaciones en México como fueron el Zapatismo y el
gobierno de Salinas de Gortari la impulsaron a realizar en la década de
los 90 varias
piezas de fuerte contenido político, corriente que después abandonó. Al
realizar su tésis sobre performance investigó sobre diversos aspectos
del arte de acción, como son el carácter ritual, el compromiso social,
el uso de diversos medios y el recurso de la ironía, entre otros temas.
Es
fundadora y directora de Melancólicos Anónimos bajo su alter-ego Anne
di Ricart, proyecto que trabaja a partir de la memoria y su pasión por
los heterónimos. Su mayor compromiso se da en la docencia, desde donde
realmente puede efectuar pequeños cambios. Por lo mismo comenzó a ser
maestra antes de titularse y desde ese día jamás se ha detenido.
Actualmente imparte seminarios teóricos, un taller de producción y es
asesora de diversos proyectos en la Escuela Nacional de Pintura Escultura
y Grabado “La Esmeralda”.
Andrea
Ferreyra estudió la Licenciatura de Artes Visuales de 1990 a 1994 en la
Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM, y se tituló con una
investigación sobre performance. En 1999 organizó un ciclo de mesas
redondas en la cantina El puerto de Veracruz, y compiló las memorias
del evento en el libro Arte-acción. Al día de hoy trabaja en su tésis
doctoral, una investigación sobre Juan José Gurrola y sus círculos más
íntimos.