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Intervención colectiva en Tepoztlán, Morelos. México.
Diez
estudiantes de arte se reunieron el 25 de febrero del 2012 en una
quinta olvidada entre las montañas de Tepoztlán, con el fin de crear un
ejercicio de intervención colectiva en sitio específico. El proyecto,
gestionado por estudiantes de la ENPEG, La Esmeralda, surgió como una
oportunidad para promover la práctica artistica e invitar a la toma de
espacios ajenos al marco institucional. El grupo
se apropiaría de la Quinta Josefa, una vieja casona en estado de
abandono, ubicada en Tepoztlán, Morelos, para re significar el espacio
y darle una voz a la memoria contenida en ella. La aproximación
conceptual se apoyó en los efectos que generó la ausencia de la
figura de autoridad, representada por el que fue dueño de dicha
propiedad, quien a su vez era pariente de Enrique Lanz, provedor del
espacio para la realización de este ejercicio. El abuelo era
un hombre dominante, religioso, aficionado a la tauromaquia así como un
alto funcionario perteneciente al sindicato de PEMEX entre los años
80´s y
90´s. La interación de la familia con su figura estuvo cargada de
dogmatismo y sometimiento. A partir de la
muerte de éste personaje se desatan una serie de libertades y
posibilidades que generaciones posteriores
ejercieron en dicho espacio, dejando atrás conflictos y censuras que
caracterizaban el lugar.
Vestida de símbolos en decadencia y recuerdos polvorientos, la Quinta Josefa invitó al equipo a
adentrarse en su historia para sacarla por un día de su encriptación
en el pasado. Se aprovecharon sus componentes, sus espacios y sus
signos para crear una reflexión que abordó los terrenos de la
memoria, el olvido y la transformación.
El ejercicio apostó a la colectividad, distribuyendo los espacios en
función del diálogo entre las ideas que surgieron para lograr
un soporte transitable y conectado. Se eliminaron las fichas técnicas y
la
autoría al momento de la muestra y se intervino el espacio a partir de
previas pláticas y revisiones relacionadas con la carga
histórico-simbólica de la Quinta. El evento duraría tan solo un día y
se construiría a partir de instalación, video, escultura, acción,
dibujo, collage y un ejercicio fotográfico colectivo en donde
representarían a familiares ficticios basados en los integrantes
reales. El carácter de la muestra resultó ser un destello que se
desvanecería al día siguiente. Esta
guarida de dogmas olvidados se transformó por un día en un espacio de
recreación y contemplación. La revisión de este ejercicio tiene como
fin apoyar las posibilidades que brinda la auto organización e impulsar
las iniciativas que se gestan fuera del camino institucionalizado.
El equipo de trabajo estuvo conformado por: Apolo Cacho, Horacio
de la Rosa, Emilia Solís, Miriam Rivera, Daniela Gil, Laos Salazar,
Leticia Cordero, Fabiola Fragoso, Enrique Lanz y Ana Martínez.
El
proyecto fue coordinado por ENTE Arte Colectivo. En esta breve revisión
está disponible el trailer del evento y la carpeta para una consulta
más profunda de los resultados:
Carpeta de registro /
ARCANO XVI
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