Acercamientos Corina Arriola




El viernes 04 de abril  los artistas Diego Pérez y Juan Capistrán, que presentaron sus piezas en Zona MACO Sur, conversaron con el curador Patrick Charpenel.

Diego Pérez describió su trabajo como desordenado, a lo largo de su vida ha desarrollado proyectos dentro de contextos específicos para museos y galerías en varias partes del mundo. Por otro lado ha realizado ejercicios propios, caóticos que surgen a partir de sus vicios e intereses.

El factor común en el trabajo de este artista es el caos, el desorden. El artista se considera chacharero y un tanto acumulador. Recorre los tiraderos de la ciudad, se va a lugares remotos, olvidados para recolectar imágenes, conceptos y objetos que después reúne y da forma en sus obras.
La pieza que presenta en MACO Sur es “el resultado de mucha divagación, de mucha vagancia y asociaciones accidentales”. Son formas y armazones que imagina o sueña y luego dibuja, materializandolos. A veces no resultan en esculturas a pesar del intento forzado de su creador. Pérez ha experimentado con la panadería y actualmente se ha enfocado en la carpintería. Las piezas que presenta evocan “los conceptos de tensión y de fuerza, en búsqueda de equilibrio, lucha de fuerzas, de fragilidad, de energía latente, presentandose la noción de lo incompleto.
 
Juan Capistrán actualmente radicado en la ciudad de Los Ángeles explicó el proyecto que expone en Zona MACO Sur. Representa algunas de las cosas que sucedieron durante los  motines de Los Angeles en el 92. A los quince años, Capistrán vio como empezaron los disturbios en Los Ángeles.  Un año antes de los motines, Latsha, una amiga suya fue asesinada.
A partir de todo esto Capistrán ha creado piezas con la idea de “la sangre, el sudor, las lágrimas y cenizas. Junto con restos quemados que recolecta de los edificios incendiados durante los disturbios, la sangre representa la violencia que la policía estatal ejercía en L.A.

La obra de Capistrán llega hasta representar el homicidio de Latasha. Expone las instrucciones paso por paso para armar una pistola con dos dólares.  Esto lo llevó a mostrar en Zona MACO Sur una mesa con hojas para que la gente arme su  pistola de papel. El proyecto tiene que ver con la idea de rebelión o revolución vivida en esos días. Para él no hay negro ni blanco sino el espacio gris.

Charpenel distinguió como dos artistas diferentes, uno formal que trabaja con elementos físicos de resistencia y tensión y el otro con obra de carácter social al rededor de un conflicto de hace 20 años, reflejan el sistema cultural, social y político que hasta nuestros días genera tensiones en muchos contextos a raíz del mismo sistema y también de la globalización. Con la estrategia de chacharero y su trabajo como albañil y panadero, Pérez genera obra con materiales sencillos que definen su trabajo  como una lógica de escultor-albañil. El trabajo de Capistrán forma parte de una investigación sobre un hecho generado en Los Ángeles en el 91 que desatando una histeria cultural, provocó entre otros crímenes la muerte de su amiga Latasha. Este tipo de paranoia se vive en una las ciudad más mezcladas, uno de los experimentos sociales más enloquecidos del mundo, Los Ángeles. Estos artistas pertenecientes a la escena mexico-americana, reflejan el horizonte cultural y social de un mundo marcado por la comunicación y las crisis políticas económicas y sociales de la globalización.




 












                                                                                                        Diego Pérez





Do You want the New Wave or do you want The Truth               Juan Capistrán