Nueve meses antes de la Segunda Guerra
Mundial se efectuó una operación conocida como el Kindertransport. El
Reino Unido extrajo cerca de 10,000 niños, en su mayoría judíos de la Alemania
Nazi, Austria, Czechoslovakia, Polonia y Danzig. Cinco días después del
Kristallnacht (La noche de los vidrios rotos) en Austria y Alemania, un grupo de
judíos británicos pidieron a su primer ministro Neville Chamberlain que diese
acceso al país a los niños judíos radicados en territorio Nazi. Todos, de hasta
diecisiete años de edad, habían sido separados de sus padres.
Cuando Adolfo Hitler ascendió al
poder en 1933, su gobierno Nazi comenzó a perseguir a los judíos, muchos de
ellos se vieron forzados a dejar Alemania. El primer Kindertransport llegó a Harwich,
Inglaterra el dos de diciembre de 1938 con 196 niños de un orfanato judío en
Berlín. El edificio había sido quemado por los nazis el nueve de noviembre.
Muchos de los transportes salieron de ciudades grandes como Viena y Praga.
Llegaron a las fronteras belgas y danesas para seguir su viaje en barco hacia
Inglaterra, dejando a cientos de niños en Bélgica y Holanda. Al estallar la
guerra, en Septiembre de 1939 los transportes dejaron de operar. El último
salió de Bodegraven en Ymuiden el 14 de Mayo de 1940, el día que Holanda cayó
ante los ataques aéreos de Alemania. Los Kindertransports salvaron cerca de
10,000 niños, en su mayoría judíos de Alemania, Austria, Czechoslovakia y
Polonia. Ninguno de ellos fue acompañado por sus padres, sólo pocos bebés fueron
cargados por niños.
Frank Aurbach nació en una
familia judía de Berlín. Su padre era abogado y su madre estudiante de arte. En
el 39 escapó en el Kindertranport con el apoyo de la escritora británica Iris
Origo, sus padres permanecieron en Berlín y murieron en campos de
concentración. En 1948 mientras estudiaba en la St Martin’s School of Arts,
tomó lecciones con David Bomberg en el Borough Polythecnic y en el ‘52 ingresó
al Royal College of Art. Aunque al principio la obra de Auerbach fue rechazada
por su “excesiva” cantidad de pintura, al poco tiempo fue conocido por David
Sylvester, quien también había apoyado a Joan Miró, Lucian Freud, Francis
Bacon, Henry Moore y Richard Hamilton.
En el seno de una
famila judía en Hamburgo nació Eva Hesse y a los pocos años sus padres deseando
huir de los Nazis, enviaron a Eva y a su hermana a los Países Bajos vía
Kindertransport. Meses después sus padres lograron reunirse con ellas y
viajaron a Inglaterra, donde vivieron por unos meses para después asentarse en
Washington Heights en Manhattan, Nueva York. En 1944 sus padres se separaron,
en 1945 su padre se volvió a casar y en el ’46 su madre se suicidó. Estudió en el
Pratt Institue, el Copper Union y la Escuela de Artes de Yale, donde trabajó
con Josef Albers. Hesse fue conocida por sus materiales, los cuales excepto la
fibra de vidrio envejecen increíblemente rápido, mucha de su obra representa un
gran reto para los restauradores. Incluso Arthur Danto se refirió a las
decoloraciones, al látex desguanzado, y al palpable envejecimiento del material
como un signo de vida y no como algo trágico, lleno de Eros y hasta de comedia.
Cada pieza vibra con juguetona originalidad. En el ’69 le diagnosticaron un
tumor cerebral. Al morir tenía treinta y cuatro años.
Metzger de origen
Polaco-Judío nació en una familia de Berlín, llegó a Londres de trece años con el
Kindertransport en el 39. Desde 1940 ha vivido como apátrida. Se
ha dedicado durante sesenta años al arte y al activismo político. Pionero en el
Arte Auto-destructivo y famoso por su golpe artístico entre el 77 y el 80.
Participó en Fluxus con su producción dotada de enorme contenido político al
comenzar a disolver bastidores de nylon con solventes en protesta por las armas
nucleares. Así mismo formó parte del Grupo
de los 100, donde jugó un rol clave en las primeras protestas antinucleares
de acción directa y ocupación. En 1962, su idea de mostrar todas las páginas de
un periódico como instalación fue rechazada por sus duros tintes políticos. Junto con John Sharkey inció el
Destruction in Art Symposium en 1966.
Junto con muchos
otros, estos tres artistas salvados por el Kindertransport, integran un grupo
de creadores que se vieron forzados a trabajar lejos de su tierra madre. En
todos ellos existe un contenido con dotes únicas. Esquilo, dramaturgo Griego
primero y gran representante de las tragedias dijo, “Yo he visto como los
hombres en el exilio se alimentan de sueños.” Llenas de pensamientos útopicos
de gran belleza, las piezas de Auerbach, Hesse y Metzger nos señalan el camino
a un mundo distinto que también es posible.
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Niños en Londres
Archivo Federal Alemán Pintura auto-destructiva
Gustav Metzger Right After, 1969
Eva Hesse
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