SITAC X   día B Daniela Gil

El artista como viajero del tiempo.

Bajo el tema, El artista como viajero del tiempo, en términos de coherencia, este día fue el más completo, dentro del simposio. Las reflexiones que tuvieron lugar en este día nos encaminan al rumbo que el arte de vanguardia siempre toma con cada ruptura. De esta forma, percibiendo el tiempo de una manera no lineal, podemos dar saltos al pasado y al futuro para construir el presente.  Las ponencias más notables fueron de Julieta Aranda, Trevor Paglen, y  Theodor Ringborg, esta última en materia de cápsulas temporales. En palabras de Aranda: "el arte nos permite ver que otro mundo es posible". La mañana inició con el trabajo de Tino Sehgal, artista londinense que labora con ficción y situaciones construidas con una funcionalidad viable y en determinado tiempo y espacio. Kate Moxey analizó la relación entre temporalidad y horizontes culturales, reflexionando sobre las capacidades de los campos culturales para atravesar el tiempo. Moxey cuestiona la identidad de lo temporal en nuestro contexto, plantea lo contemporáneo como producto proyectivo reciclado desde la memoria en procesos de traducción; factor que se hace presente en el arte. El tiempo puede leerse, crearse y recrearse a través del quehacer artístico.


Trevor Paglen, habló sobre el artefacto cultural insertado dentro de la exploración del universo en la década de los 70`s. Viajes espaciales, como los del Pioneer y el Voyager dejaron entrever los límites humanos en materia de representación y comunicación. Reflexionó sobre el Golden Record, integrado al Voyager y creado por Carl Sagan. Este contiene imágenes, música y símbolos que representan la vida terrestre y muestran la cultura humana a quien en un futuro de con la cápsula. Dicho proyecto persiguió un fin ambicioso: expresar a través de imágenes la naturaleza y las creaciones del hombre. Según Paglen, dicho dispositivo carece de objetividad temporal y expresa contradicciones en trono al entendimiento del tiempo, así como a la representación debido a la naturaleza de su contenido.  Además de esto, cuestionó el pensamiento humano en relación con la otredad, criticando el hecho de que en materia de representación  siempre partimos de nosotros mismos para establecer los procesos humanos como factores universales.

 

Julieta Aranda transitó hacia la construcción del tiempo terrestre en un devenir utilitario; el tiempo instrumentalizado, productivo, valorizado. Aranda plantea que en estos días, el tiempo se acaba de manera simbólica con relativa frecuencia, obligándonos a vivir en una carrera por evitar su pérdida. La temporalidad se ha tornado lineal, absoluta. La narrativa temporal hoy es capitalista. Así mismo, sus reflexiones invitan a generar una relación con el tiempo que se mantenga flexible y subjetiva, multiplicable; incitando a la adquisición de soberanía sobre nuestro tiempo. Como ejemplo mostró su proyecto en torno al archipielago de Kiribati, el cual se encontraba dividido por la línea imaginaria IDL (internatinal date line) la cual nos dice dónde termina el ayer y comienza el mañana. Después de muchísimo esfuerzo, los lugareños consiguieron mover la línea para detener esta situación surrealista en la que vivían. Para entender las refelxiones de Julieta Aranda, necesitamos ver la temporalidad como experiencia subjetiva y no como administración capitalizable. Construir un tiempo revolucionario, lo opuesto al reloj de Metrópolis que encarcela al hombre en jornadas laborales de diez horas, tal como alguna vez lo estuvieron los trabajadores públicamente y hoy lo estan, incluso por más tiempo, aquellas personas quienes son explotadas.


En cuanto a la creación de cápsulas temporales, Theodor Ringborg expuso su trabajo basado en la  selección de objetos que representan aspectos de la vida cotidiana. En ellos la carga simbólica que llevan permite su lectura en el tiempo, quedando destinados para la tierra, (en oposición al Golden Record). En su más reciente proyecto curatorial, Ringborg enterró una cápsula del tiempo que contiene una exposición que será montada dentro de cincuenta años.  Registrada bajo la International Time Capsule Society, para evitar su olvido, la cápsula permitirá una lectura simbólica de las relaciones representativas en el devenir cultural extendido temporalmente. Siguieron las ponencias de Cosmin Costinas y Carlos Motta terminando con las reflexiones entre ciencia ficción y futuro exploradas por Itala Schmelz y Zoey Whitley.










The Golden Record (portada)                                                               Carl Sagan








International Date Line







IDL                                                                                                 Julieta Aranda