SITAC X   día A Daniela Gil

La temática  abordada en ésta edición del Simposio Internacional de Teoría del Arte Contemporáneo decidió adentrarse en el porvenir. ¿Qué nos permite aproximarnos al futuro? ¿Cuáles son las proyecciones hacia dicho umbral?

Durante tres días, el SITAC liderado por Shuddhabrata Sengupta, miembro de Raqs Media Collective y fundador del proyecto Sarai, se enfocó a desarrollar distintas perspectivas en torno al futuro. Umbrales proyectivos, locura, utopías, arte y temporalidad sin dejar de lado el papel del visionario en la práctica artística, así como la importancia de mirar con bríos transformadores el mañana. 

El primer día del simposio estuvo enfocado en temas que transitaron al futuro desde diferentes puntos de vista: literario, socopolítico, utópico, temporal y arquitectónico. Laura Restrepo comenzó el simposio en materia abordando el tema de la locura como voz del futuro. Partiendo de iconos literarios, como El Quijote y Hamlet, la escritora colombiana invita a pensar en el futuro como una actitud enfocada a la ruptura con la lógica establecida. De esta manera, incita a pensar el porvenir como una posibilidad de penetrar en lo no codificado, como una ocasión para atravesar a uno mismo, para reinventar el tiempo y el espacio.  Laura expone umbrales literarios que se aproximan al porvenir. Desde la duda metódica en Descartes, hasta el devenir múltiple en Deleuze; desde Campbell, Bradbury ó Rimbaud, hasta "La noche oscura" de San Juan de la Cruz.  La escritora transitó  entre el arte y las letras empleando el concepto de locura como eje para replantearse a uno mismo, a partir de la cultura y encontrarse con el futuro.


En terrenos socio-políticos, el cubano Yoel Díaz Vázquez  aproximó al mañana transformando el medio que se habita; su proyección “Ruido-Torre de Ruido” nos sitúa en la escena del rap underground de La Habana cuya voz es herramienta de resistencia y denuncia para la búsqueda de un mejor futuro.  En terrenos socio culturales, Fran Ilich pensando  en el futuro desde narrativas alternativas, que inyectan imaginación y convergencia a temas políticos, filosóficos y económicos, imagina como sería un sistema generado por artistas utilizando medios tecnológicos para crear bienes comunes y colectivización de recursos. Tal es el objetivo de iniciativas como “Otro mundo es posible” o “Space Bank”, en las cuales Ilich ha desarrollado sistemas virtuales que gradualmente entran en procesos de materialización, como lo son su propia moneda y su bolsa de valores.


Los Iconoclasistas, también en terrenos sociales, expusieron una ponencia sólida e interesante. El grupo, formado por Pablo Ares y Julieta Risler, generó reflexiones colectivas con soluciones gráficas para establecer rupturas con significaciones hegemónicas, usando como herramienta  traductora el empleo de íconos. La búsqueda radica en socializar conocimiento, experiencia y prácticas con el fin de crear relatos colectivos que permitan entender el entorno que se habita. De esta manera se puede replantear críticamente la historia, así como proponer soluciones para mejorar la construcción del contexto mismo.


En otros terrenos, Gabriel Cámara, Alberto Gonzáles Pozo, Alejandro Chao Barona y Abraham Cruzvillegas transitaron en horizontes que fueron desde la conformación de comunidades utópicas experimentales,  a modelos educativos y sociales contemporáneos; así como reflexiones en torno a la memoria, el devenir social y el imaginario colectivo como herramientas para la percepción proyectiva del futuro. Resistencia, comunidad, comunicación y autoorganización, fueron palabras clave en estas reflexiones sobre el porvenir.

Finalmente Erik Velázquez expuso una reconfortante  investigación sobre el tiempo en Meso América y la errónea idea errónea del fin del mundo. El primer ciclo terminó con revisiones arquitectónicas en torno al futuro a cargo de Inti Guerrero, Oscar Hagerman y Michel Rojkind.










Torre de Ruido                                                                        Yoel Díaz Vázquez








Mapa de América Latina                                                                   Iconoclasistas







Edificio Nestlé México                                                                  Michel Rojkind