Religión Eléctrica Beth Tundi




Hay veces que olvidamos el potencial que siempre ha tenido en sus manos el arte sacro. Quizás sea por el respaldo de la llamada voluntad de Dios o por la misma iglesia, pero hasta antes del s.XX la mayoría de las creaciones realmente vanguardistas se dieron en el margen del arte financiado por la iglesia católica. Me parece algo de suma curiosidad que los temas relacionados con religiones sean vistos como asuntos conservadores. Sin duda los hay y en nuestro tiempo la mayoría de la producción de arte sacro está ligada a un asqueroso manierismo renacentista. Existen excepciones como lo fueron las iglesias diseñadas por Félix Candela en México que junto con otras, espero marquen un nuevo rumbo en el arte de vanguardia, demostrando que en el arte todo es posible sin importar con que etiquetas una obra o un espacio esté adornado.

 

La iglesia de Santa Maria Annunciata en Chiesa Rossa diseñada y construida por Giovanni Muzio en los años ’30,  con su clásica forma de cruz tiene una bóveda de barril que termina en un ábside. En 1997 dos días antes de morir, Dan Flavin con el apoyo de la Fondazione Prada, terminó en esta iglesia su obra maestra. La pieza fue inaugurada un año después y se exhibe de manera permanente en dicha iglesia situada en Milán. Flavin fue invitado para crear esta obra por el pastor Don Giulio Greco, para la cual situó a lo largo del techo de la nave y el ábside tubos de neón en colores rojo, azul y amarillo. Este proyecto le sirvió a Flavin para mostrar la relación que hay entre su arte y la arquitectura ambiental. Negándose siempre a que su obra tuviese significados transcendentales, tuvo una especie de existencia errante generada por la preferencia de su madre hacia su hermano gemelo y el desprecio del cual él era víctima. Estas situaciones hicieron anhelar a Flavin muchísimo cariño y se pudo ver reflejado en los fuertes choques que tenía con sus críticos, así como en el rechazo al montaje de sus obras aún si este había sido ejecutado de la mejor manera. Flavin cursó sus estudios con una orden de Jesuitas y estando a punto de volverse sacerdote, atraído por la libertad y los placeres del mundo, decidió abandonar la vida religiosa y dedicarse al arte. Las complicaciones de su diabetes le hicieron perder un pie, pero esto no lo detuvo a disfrutar del vino y la comida, cometiendo un acto suicida de gran lentitud. En su trabajo siempre utilizó  la luz como energía pura, la cual es tanto una onda como una partícula. Sus neones, objetos manufacturados de manera industrial en miles de copias, no son una ilusión creada por la pintura sino una realidad. Flavin demostró como con estos elementos que encontramos en cocinas y locales se puede crear una experiencia que trascienda lo cotidiano.  La nave principal decorada con dos hileras de neones azules, rompen como fresco renacentista los límites del techo para abrir un portal hacia el cielo infinito. El crucero está decorado con neones rojos, color de la sangre y el sacrificio, y el ábside se ilumina por neones amarillos que logran desaparecer los muros, iluminando el espacio con el color de la resurrección, el principio de la vida verdadera.

 

Es triste que hayan tenido que pasar casi diez años para que este hecho se volviera a repetir y a Bill Viola se le comisionasen los altares electrónicos para la St Paul’s Cathedral. Al igual que la obra de Flavin, los altares que prepara Viola experimentan un enorme rechazo por parte de fieles sumamente conservadores incapaces de ver los mensajes detrás de las obras de estos dos artistas norteamericanos. Sin embargo, estas intervenciones eclesiásticas no son nuevas ni para Viola ni para la catedral. Construida por Sir Christopher Wren entre 1675 y 1710, el edificio ha albergado instalaciones temporales de artistas como Yoko Ono y Rebecca Horn, así como el video “The Messenger” de Bill Viola producido originalmente para la Catedral de Durham en 1996.  Dos video instalaciones en enormes pantallas múltiples serán exhibidas de manera permanente mostrando los temas de María y los mártires respectivamente detrás del altar a los lados de la capilla Americana. El Canónigo Martin Warner, tesorero de St Paul, afirma que el arte captura la imaginación de las personas en modos en los que el discurso narrativo es incapaz de hacerlo. Situado en el lado opuesto a St Paul en el Millenium Bridge se encuentra Tate Modern. Con los altares, se espera atraer visitantes a conocer el edificio y las obras de arte temporales  y permanentes que éste alberga. Viola considera que sus piezas encontraron el lugar indicado dentro de la iglesia. Entonados con la construcción y el Áurea, sus videos se integran conformando una amalgama de gran poder.

 

El video “The Messenger”, que muestra a un hombre desnudo subiendo lentamente hacia la superficie del agua hasta abrir los ojos y respirar para volver a sumergirse, tuvo una respuesta positiva de parte del comité de la iglesia. Con esto el Canónigo Warner espera recaudar fondos suficientes para albergar un programa de instalaciones temporales en St Paul. Posiblemente con esto marque la consolidación de un nuevo arte sacro, que puede ser, de lugar a que nazcan ideas verdaderamente originales.

 









Untitled (Iglesia de Santa Maria Annunciata en Chiesa Rossa)          Dan Flavin






St Paul's Cathedral                                                               Londres, Reino Unido








The Messenger                                                                                       Bill Viola




Emergence                                                                                              Bill Viola