E. ARCO es sólo
una feria de arte. Pero a la vez es el lugar perfecto para sacar a la luz temas
que importan a España y quizá al resto del mundo.
D. ¿Estabas presente cuando la Fundación Nacional Francisco Franco llegó a
ver tu obra?
E. La verdad es que no, estaba comiendo con mi galerista
y recibimos la llamada de su asistente.
D. ¿Cómo esta recibiendo en general la gente tu pieza, tu
mensaje se ha mantenido claro?
E. El mensaje se ha mantenido claro porque lo he repetido
en los medios, pero sí que es cierto que en algunos medios españoles de
determinada ideología han estado intentando esconder el sentido de la pieza
bajo la etiqueta de simple provocación. En cualquier caso, el
periodismo en España murió hace tiempo así que no me preocupa.
D. ¿Qué opinas del cada vez más fuerte activismo que se
esta dando a través del arte?
E. Pienso
que el arte ha de tomar partido en lo que
sucede en nuestra sociedad y nuestro mundo. No
concibo un arte que se esconda
tras el elitismo o el intimismo. Creo
que ahora más que nunca el arte ha de ser
transgresor y estar en el límite.
Ahora que las ferias se están convirtiendo en
joyerías de lujo, el arte ha de rebelarse.
D. Después de las peras de boxeo y tus Damien Hirsts, ¿de
alguna manera Always Franco marcará una nueva etapa en tu producción?
E. No
lo creo… Creo que las etapas de mi
trabajo las
marca la relación entre mis obras y la actualidad informativa.
Esto es… mis
obras parten de una necesidad de contar
algo que me interesa a mí pero que
también interesa a la gente
puesto que de lo que hablo es de
interés social,
político o religioso. Mis obras casi siempre ponen en duda toda
la información
que recibimos de los medios, así que chocan entre sí los mensajes
y producen
ese impacto mediático que a veces ocurre con mi trabajo.
Creo que mi trabajo
está lleno de etapas diferentes, casi siempre motivadas por nuevas ideas,
nuevos materiales o nuevos soportes…