|
|
Guillermo Santamarina no ha sido uno más de los curadores que operan en
México. Su especial sensibilidad por lo tentativo y lo posible lo ha
hecho importante en detectar, antes que ningún
otro a artistas que, en parte por su apoyo, lograron definir un
trayecto. Guillermo ha sido un catalizador de energía y deseos.
Entiende la creatividad como un espacio
fluido y perpetuamente renovado, un terreno de sublime sustitución,
renovación y destrucción. Un terreno que nos permite inmunidad y nos
deja ser libres.
|
|