Alina
Sánchez
El trabajo de Alina Sánchez busca crear una cartografía de los sueños.
Para ella, el arte representa un estado mágico, una región prolongada
de placer en la que nos sumimos para curarnos los miedos y las
obsesiones. Es posible que las cartografías se relacionen siempre a
algún entorno, y el caso de Alina no es la exepción.
A través de una
amplia gama de medios y recursos, los cuales van desde la construcción
de objetos, la gráfica y el dibujo, hasta medios como el video, sonido
e instalación, su trabajo se construye gracias a una experimentación
pura. Es un espejo de lo que ve y siente respecto a la sociedad en la
que vive.
Aunque trabaja a través de distintas disciplinas, su expresión depende
de los medios electrónicos como lo son el dibujo digital, los sonidos y
la tecnología de imagen en los nuevos medios. Sus obras se centran en
las ideas detrás de las experiencias humanas fundamentales como el
nacimiento y la muerte o la experiencia y la espiritualidad.
Por los
mismo, su trabajo no se conforma sólo de dibujos de animales, sino
también generando ambientes para la vida de algunos y utilizando los
restos de otros para reconfigurarlos en objetos. A lo largo de su
carrera ha dibujado el sentido de la inspiración de su profundo interés
en las tradiciones místicas.
Éstas, a menudo evidentes en la calidad
trascendental de sus mapas de sueños marcan un dualismo, tema que
explora no sólo en la vida y la muerte sino a través de la luz y la
oscuridad, lo alterado y lo tranquilo, etc.
El trabajo de Alina se enfoca en alentar al espectador a sumergirse en
la imagen y conectarse profundamente con los significados que contiene.
De esta manera construye representaciones de los estados emocionales,
sin un objetivo correlativo, de modo que el espectador no tiene ningún
objeto externo o un evento para las características de muchas de sus
obras.