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Transformar los valores pre-establecidos es la única manera de evitar ser definido por otros.

Una conversación entre Aldo Chaparro y Alonso Cedillo.

Traducción de Oscar Enrique Castro Ballesteros.
08/07/2015

English version

Aldo Chaparro es un artista Peruano cuya labor artística se centra en la escultura, mejor conocido por sus obras en acero inoxidable y madera en las que procesos rápidos de producción denotan una estrecha y dinámica relación con los materiales. Actualmente vive y trabaja entre la Ciudad de México, Nueva York, Lima y Madrid. Su trabajo se encuentra en colecciones como la Colección Jumex, Colección Coppel, The CIFO – Cisneros Fontanals Art Foundation, The Helga de Alvear Foundation, Simon de Pury, Douglas Baxter, Domenico de Sole, Guler Sabanci, Pierre Huber & Jorge Pérez.



Until the quiet comes (vista de instalación).
Madera quemada y lúces de neon.


Alonso Cedillo -  ¿Qué nació primero, tu interés por el arte o tu interés por la música?

Aldo Chaparro - Sin duda la música. Siempre he producido arte, aunque a veces la obra haya resultado sin la intención de crearla. Recuerdo que durante mi infancia y adolescencia siempre estaba dibujando, ensamblando o modelando algo. La presencia de la música siempre fue una constante en mi vida, nutriéndola de frases, imágenes y pensamientos.
 
Además, la música tiene mucho que ver con el espacio . Pienso que no es en realidad acerca del sonido, sino como éste representa y explora el espacio. Si cerramos los ojos mientras escuchamos música, podemos distinguir claramente cómo algunos sonidos están cerca, otros lejos, a veces vienen de la derecha, otras de la izquierda, algunos se están moviendo y otros son omnipresentes. Al final son ondas que se desplazan a través del espacio, y como escultor, el espacio es mi interés principal.


AC -¿Cómo era la escena musical durante tu juventud?

ACHW -
En la post adolescencia es cuando se definen tus gustos, y muchos de ellos están delimitados por la música. Podría decirse que define a qué sector perteneces,  todo depende del género. Cuando eres post adolescente la música sirve para encontrar tu lugar, viene con su propia estética, con un grupo social y una serie de actividades relacionadas a ello que te definen y marcan para siempre.
 
En esa época, había en Lima una discoteca que se llamaba Biz Pix, el único lugar en la ciudad donde se escuchaba a Nina Hagen, The Cure, David Bowie, Lou Reed, Depeched Mode, Siouxie and the Banshees y Echo & the Bunnymen, por mencionar algunos. Eran los grupos de moda, el dueño viajaba seguido a Londres para estar al tanto de lo que sucedía, tenía un excelente DJ y el lugar, aunque pequeño era bastante acogedor.
 
Mis amigos y yo éramos el grupo de casa de la discoteca, llegó a volverse muy popular pero nosotros estuvimos desde el principio, desde que abrió fue todo un evento. Mucho de mi gusto y de mi manera de ver las cosas se definió en ese momento. Inclusive en mis relaciones; fue la primera vez que me sentí identificado con otras personas, nunca antes me había pasado, la era del Biz Pix fue en donde encontré mi verdadero entorno.


AC - ¿Cuál es tu relación con la pintura?

ACHW - La pintura siempre ha estado presente en mi trabajo, pero pintar nunca ha sido la intención primordial. Siempre me ha gustado la idea de sentarme y hacer un cuadro al óleo, pero para ser honesto, nunca lo he logrado. La pintura siempre ha sido un elemento presente en mi obra, pero nunca protagonista, como si sólo viajara en incógnito por medio de mis materiales.
 
Esa melancolía de una relación frustrada ha hecho que siempre busque solucionarla en mis esculturas. Es por eso que el color es una parte importantísima de la pieza. He atacado siempre el asunto del color y la pintura de una manera conceptual mas que técnica. En mis cuadros en los que una mancha de pintura se sale del bastidor, mas que en pintura, el cuadro se convierte en un comentario sobre el oficio. El contenido es una reflexión sobre el hecho de pintar.

Otro ejemplo son mis esculturas quemadas, el fuego transforma la madera en pigmento, luego mediante la incorporación de cera, el carbón encuentra un medio que lo fija nuevamente a la superficie de la gualdra. También produzco versiones más pequeñas de mis tótems que uso para imprimir su superficie sobre un trozo de lino. Así genero un patrón que se convierte en una nueva pieza. Como sólo ruedo los tótems sobre el lino, estas pinturas también tienen una esencia prefabricada.




Proceso de monotipos.


AC - Lima es una ciudad en medio del desierto, como Villa de García y Monterrey, ¿Cuál es tu relación con el desierto?

ACHW - Siempre ha sido un punto de partida. Cuando vivía en Villa de García, hacía largas caminatas por el desierto para experimentar momentos de soledad absoluta. Lo que más me maravilla de los desiertos es que de algún modo se las ingenian para esconder sus tesoros. Después de un tiempo, uno deja de buscar las grandilocuencias que vemos en los bosques o la selva. Es entonces cuando los ojos encuentran universos de información y belleza absoluta en piedras diminutas, el color de la arena, las pocas plantas que sobreviven a las condiciones adversas y los accidentes geográficos del espacio. No puedo evitar comparar el desierto con el minimalismo. Al final la síntesis del objeto siempre es una experiencia de inmersión.



Totem
Madera quemada.
200 x 30 x 30 cm.
2015


AC-  ¿Qué simboliza tu trabajo?

ACHW -
Desde el principio ha tenido que ver con la destrucción y el renacimiento. Es la única manera de crear un estímulo para liberar al espectador del condicionamiento ideológico, las normas estándar, comportamientos, y el gusto adquirido. Se trata de la transformación de objetos prefabricados que cambian su naturaleza y se convierten en únicos. No se trata solo de la prefabricación industrial, porque al igual que el acero, madera y hojas de acrílico que utilizo, las gualdras, vigas y ladrillos se han fabricado desde hace siglos. Creo que la transformación de los valores preestablecidos es la única manera de evitar ser definido por otros. Esto también se relaciona con la idea de la creación de reflejo, que es también una constante en mi trabajo.

En mis obras, los espejos son un agente de cambio. La vista triunfa sobre el sentido del tacto cuando transmutan la forma en una simulación visual impalpable. Al eliminar con los dobleces la exactitud de los espejos, las esculturas funcionan como lentes que permiten experimentar la realidad de una forma paralela. Detonan el sentido de la exploración transformando a la vista en conocimiento, al utilizar la superficie como su escenario.
 
El espacio entre la destrucción y el renacimiento es la descomposición, así que la utilizó como mi proceso. Las materias primas utilizadas para hacer los materiales prefabricados son irregulares. Tras mi intervención, los materiales vuelven a su naturaleza original. Doblando y descomponiendo sus escalas y dimensiones preestablecidas, emergen nuevas formas de las entidades en descomposición. Irónicamente, utilizando la solidez como combustible, puedo mostrar que la forma no se puede dividir en sólido y vacío. Al final, ésta se define no por fronteras, sino por la mezcla de lo que permanece con lo que se sustrajo.




Rethinking Carl Andre's TRABUM (1977).
Madera (Huangana)
90 x 90 x 90 cm.
2015.


AC - ¿Cómo entiendes la forma?

ACHW - Eso nos lleva nuevamente a mi infancia. La pirámide que estaba frente a mi casa y que podía ver desde mi cuarto fue construída con ladrillos de adobe. Eran volúmenes esféricos hechos a mano. Tuve varios de ellos en mi habitación y me pasé un montón de días examinándolos cuidadosamente. En cada uno de ellos se podía ver la marca de los dedos y las manos que les habían dado forma. Después de un tiempo me di cuenta que todos ellos habían sido realizados por diferentes personas. Esto sin duda fue un precedente importante de cómo entiendo la forma hoy.




Untitled.
Gold leafed wood.
120 x 150 cm.
2015.
Jorge Perez Collection













AC - ¿Cuáles es tu intención de incluir las propiedades de espejos reflectantes que observamos en tus piezas?

ACHW - Siempre he tenido interés por las superficies que reflejan, pues seducen con la forma en que imitan y distorsionan su entorno como ninguna otra. De cierta manera, llevé esto al siguiente nivel cuando decidí añadir la pintura electrostática al acero. El resultado es una capa tan flexible que me permite pintar antes de doblar la lámina. Los colores que utilizo son transparentes, de tal forma que se puede ver el brillo del acero a través del color, como los dulces que están envueltos en papel aluminio y celofán.

Por otro lado los espejos siempre han sido una gran intriga para mí, principalmente por la manera en que reproducen lo que enfrentan. Coincido con Jean Cocteau, quien pensaba que los espejos debían de pensarlo dos veces antes de imitar algo mediante el reflejo. Se nos enseñó que el arte debe ser algo fresco y nuevo, y eso es imposible. Lo mejor que podemos hacer es encontrar una nueva cara para algo que ya conocemos mediante la experimentación con los materiales. Es esa relación, la del artista con el material, es lo que se expresa en mi obra.





MX Silver & Blue, Februrary 5, 2015.
Acero inoxidable y pintura electrostática.
125 x 166 x 31 cm.
2015.


AC - ¿Cuál es tu relación con la fotografía?

ACHW - Antes de ser digital la fotografía no era para mí. Un proceso tan largo e indirecto como el de la fotografía analógica requiere una paciencia de la que carezco. Tomar una foto y poderla ver hasta después de revelar el rollo me parecía una tarea imposible. Esto me ocurre con otros medios también, por ejemplo hacer una escultura para sacarle un molde, o un boceto para hacer una pintura. En consecuencia durante la universidad decidí utilizar una motosierra como única herramienta, porque incluso los acabados complejos me aburren. Eventualmente, esto me llevó a doblar láminas de acero utilizando nada más que mis manos y el peso de mi cuerpo. Antes de trabajar con ellos usaba hojas de acrílico, un material extremadamente delicado. No dejé de utilizarlo por eso, sino porque no quería intermediarios entre mis materiales y yo. Para doblarlo necesitaba un soplete, entonces decidí cambiarlo por el acero.

También he impreso fotografías en mis aceros, la mayoría de éstas obras son colaboraciones con otros artistas, imágenes tomadas por mis amigos, y también imágenes que encuentro en Instagram o Tumblr. De nuevo, el punto es generar obra transformando lo preexistente.

 



Ensō
Juego de 6 piezografías.
58.8 x 44.5 cm (cada una).
2015


AC - ¿Podrías contarme más acerca de tus esculturas MCHF21?


ACHW -
Por muchos años mi medio de expresión ha sido la madera. Empecé a usarla en la universidad y hasta que me mudé a México decidí interrumpirla, aunque la retomé años más tarde. Durante mis años en Monterrey, la madera y yo dejamos de entendernos. Había demasiados conflictos. Uno de los principales era que me había hecho muy bueno tallando. Llegué a un punto donde mis esculturas se volvieron contra mí, la gente empezó a exigir pruebas de mi habilidad en todas ellas. El acabado desplazaba al concepto, por lo que el oficio de tallar no dejaba lugar para nada más.

Decidí utilizar a la madera no como medio de trabajo sino como eje conceptual del mismo. Entonces, dejé de representar la forma para representar el aspecto de la madera. Los materiales como la fórmica, el vinil y el linóleo imitaban a la madera mucho mejor que yo. Uno de los proyectos resultantes de esta transición fue una especie de esculturas “Do it yourself”. Diseñé las cajas para almacenarlas desarmadas y decoradas con un logotipo de mi autoría. Incluían las instrucciones de ensamblaje, diagramas y toda la información acerca de ellas, igual que los muebles de Ikea. Eran obras interesantes. El objeto resultante fue siempre similar a la de un mobiliario económico pero carente de una función reconocible. Hice diferentes diseños que mostré en varias exposiciones. Estas esculturas fueron la fuente de muchas ideas, pero sobre todo, me ubicaron en una zona entre el arte y el diseño, la cual utilicé como mi campo de trabajo por varios años.


AC - ¿Qué detona tu proceso creativo? ¿Cuál es estado de ánimo o el lugar que más te inspira?

ACHW -
Un artista debe ser espejo de su contemporaneidad y un reflejo del tiempo en el que vive. En todas las disciplinas que he trabajado, esa es la trama de mi propuesta, que es aparentemente ecléctica y cambiante.
 
Algo que les decía mucho a mis alumnos es que hay una relación muy estricta entre idea, medio o material y el tiempo de resolución de la obra.  Hay que ser exactos en estos términos al hacer una obra, una idea para madera no funcionara en video así como una escultura que necesita dos semanas de trabajo no resultara en dos semanas y media.


AC - ¿Qué es lo más importante que has aprendido de tu disciplina como artista?


ACHW -
Mientras que el arte es generalmente concebido como definitivo, el diseño y la arquitectura no lo son. Toda obra de diseño es creada bajo el precepto de que puede y será mejorada en algún punto. También es mucho más honesta. Un objeto de diseño sirve para un propósito, una vez cumplido se puede desechar, cambiar o simplemente reponer. Pensemos en el ejemplo de una taza que se rompe. La idolatría que se le rinde al “arte” es el resultado de la intención del mercado para transformar ciertos objetos y dotarlos de una identidad completamente inventada que puede alcanzar un valor totalmente fuera de proporción.

Siempre he pensado que nuestro papel como artistas es impulsar el arte de mezclar las disciplinas. Cuanto menos predecible sea la combinación que usamos, más singular es el objeto resultante. Si fusionamos la música con la escultura, seguramente nacerá algo interesante y único. Las disciplinas que están fuera del arte contemporáneo, de alguna manera son vistas como las hermanas menores, feas y sin gracia. Las preferimos porque representan algo más sincero, mucho más honesto.




Less is less and form doesn't follow function.
Neón.
160 x 76 cm.
2015


AC - ¿Puedes hablarme sobre tus proyectos de sitio específico?


ACHW -
Para explicar esto debo hablar primero de un problema que observo en la educación artística. Un error en el arte del siglo 21 es que se nos ha enseñado que debemos conocer nuestro objetivo al momento en el que escogemos, ya sea un medio o al definir la forma de una obra. Sin embargo sólo podemos ser intuitivos ya que las posibilidades de un medio en esta primera etapa no son sólo desconocidas sino una miríada. El medio que utilizamos dicta muchísimas cosas, y sólo podemos llegar a conocerlo y sacar ventaja del mismo si lo exploramos y nos relacionamos con él. Yo pienso que los artistas encontramos cosas que nos parecen interesantes, comenzamos un proyecto, y lo estructuramos en el transcurso del mismo. Querer definir y delimitar un proyecto antes de realizarlo es un síntoma de una enfermedad que venimos arrastrando desde que Kant dijo que debemos establecer conexiones exitosas o puntuales entre el conocimiento y nuestras intuiciones de una manera a priori. Al final lo único a priori es que el arte existe independientemente de las personas que lo piensan y eso es lo que conocemos como Ready-made. En este caso la lógica funciona mejor que la intuición.

En un principio intuía cómo debía desarrollar mis proyectos de sitio específico, pero sólo cuando comencé a realizarlos con la ayuda de mi equipo fue que pude encontrar aquello que realmente me interesaba. La fricción que se origina del choque de las diferentes superficies y momentos históricos es lo que busco resaltar. Me parece fascinante como los objetos artísticos de distintas épocas pueden convivir armónicamente en un mismo espacio. Esto habla mucho de nuestra sociedad, ya que aunque nuestros valores han sido distintos en cada siglo, seguimos ocupando el mismo espacio y los mismos medios para producir obras. La manera en la que por ejemplo, mis aceros arrugados distorsionan un fresco de Piero da Cortona o una pintura colonial, busca hablar de como este choque genera un nuevo espacio. Es una nueva óptica que refleja y reflexiona. Mis intervenciones no buscan generar piezas monumentales sino crear un espacio dentro de otro.  Como mencioné, parte de mi interés en el arte está en el espacio y el tiempo. Por eso mismo lo que importa no son los objetos ni el espacio, sino lo que ocurre entre 1) El edificio y materiales como el acero, la piedra, o los cables electroluminiscentes; y 2) la gente a su alrededor. Muchas veces la gente me pregunta qué es lo que mis intervenciones representan. Esta pregunta se origina en mis espectadores una vez que se han encontrado con las intervenciones. Antes de ese momento les son desconocidas. Una vez que entran a ellas y las transitan pueden tener intuiciones, sin embargo aún son algo indefinido. Por lo mismo siempre contesto que pueden representar lo que quieran, ya que en realidad funcionan como personajes desconocidos y testigos silenciosos del espacio en el que existen. Busco generar un territorio inexplorado dentro de lo ya conocido, que renueve la visión de un espacio con el que personas de cierta zona conviven de manera cotidiana y al que se han acostumbrado.


 



NaCl(í) (Vista de instalación en la Catedral de Sal de Zipaquirá, Colombia).
Acero inoxidable y cables electroluminiscentes.
2013.

Foto por Manuel Velázquez, cortesía de Galería Nueveochenta.


AC -¿Cuáles son tus próximos planes?

ACHW -
Mis planes siempre serán seguir trabajando. Tengo varias exposiciones en puerta en las distintas galerías con la que trabajo, además de varios planes de intervenir espacios, cada vez más grandes e importantes. Mi idea es profundizar en la investigación de mis materiales hasta que se agoten las ideas y exponer el resultado para seguir trabajándolo y reinventándome.

También estoy trabajando en un par de proyectos propios que tengo gestando desde hace ya un buen tiempo. Escribo una novela sobre la vida y las aventuras sexuales de un adolescente en Lima en los años ochenta.  




Ensō.
Lazurita sobre lino en pedestales de marmol negro.
181 x 181 cm.
2014













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