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 Fall-Winter enero 2014
  Contemporary art & theory journal

El alto costo que puede tener la Reforma Energética.
Katia Haus

En el 2001 Estados Unidos sufrió un cambio en materia de energía que en esta ocasión, está a punto de repetirse en territorio Mexicano. El yacimiento Jonah, ubicado a los pies del Grand Teton en Wyoming, es uno de los yacimientos más grandes de gas que posée EUA. A 16 km del sur de Yellowstone y el Bridger Teton National Forest, este lugar pasó por una situación parecida a lo que el día de hoy enfrenta nuestro país. El terreno de el Grand Teton es administrado por el Bureau Land Management (BLM). Esto quiere decir que es un bien público, que pertenece a todos los norteamericanos (situación un tanto similar a la del petróleo en México). En el 2001 la Energy Task Force liderada por Dick Cheney, pidió al BLM encontrar una manera de destinar tierras federales para la extracción de gas natural y petróleo.

Trás los atentados del 9/11, Cheney fue la figura clave para la renovación de la guerra contra Iraq. A pesar de que Bush había recibido, 12 días después de los atentados, información clasificada en la que la inteligencia americana decía no tener pruebas de un vínculo entre Saddam Hussein y al-Qaeda, Chaney se encargó de hacerle creer a EUA lo opuesto. Tres años después, la comisión del 9/11 concluyo que no había vínculo alguno entre Iraq y al-Qaeda. Hoy, con la misma certeza, Cheney afirma que el fracking no contamina los mantos acuíferos ni la tierra. Gracias él, la zona en la que se encuentra el yacimiento Jonah, dejó de pertenecer al dominio público para pasar a manos del sector privado. Cheney permitió que se alquilaran millones de hectáreas a empresas privadas para extraer gas shale.

Algo inegable es que el fracking ha ganado gran popularidad en varios países. La cuestión es si nos enfrentamos a la posibilidad de un desastre como el que sufrió la ciudad de Bhopal, pero de magnitudes globales. A finales de 1984, la reacción exotérmica de la planta de Union Carbide en la ciudad de Bhopal, también conocida como “la Bagdad de la India”, provocó la muerte de unas 20 mil personas al liberar gases toxicos en el ambiente. Al día de hoy, el agua en Bhopal permanece siendo inapta para el consumo humano. A pesar de varios intentos de activistas y del duo tactical media The Yes Men, Union Carbide, junto con DOW Chemical, su actual dueño, siguen sin admitir responsabilidad alguna. Lo curioso es que la situación en ciudades como Wyoming, Colorado, Nuevo México y Texas, a causa de la extracción del gas shale por medio del fracking, no es muy distinta a la de la gente en Bhopal.

Cada pozo de gas shale necesita entre 400 y 600 pipas de agua. Sólo entre 200 y 300 pipas salen a la superficie. Esto quiere decir que la mitad de agua se queda en los suelos. Para poder deshacerse más rápido de las aguas residuales, las compañías utilizan máquinas pulverizadoras. Estas evaporan el agua junto con la ayuda del sol para que se reintegre a la atmósfera. Por supuesto que esto es algo demencial, ya que dicha agua contiene todos los químicos del fracking, muchos de ellos volátiles y tóxicos. Estos se integran a la atmósfera, generan ozono, la contaminan, y regresan a la tierra en forma de lluvia ácida cayendo sobre los plantíos. En el Condado de Sublette (con sus 6-10 mil habitantes y del tamaño de Connecticut), las personas respiran un aire más contaminado que el de un día normal en Los Ángeles.

El Condado de Garfield en Colorado, presencio una de las primeras fiebres del gas. En menos de una década la zona fue industrializada con más de 5000 pozos. La gente en Garfield hoy tiene tolueno y benzeno en la sangre. Los que fueron indemnizados no pueden hablar del problema como requisito por haber recibido dinero, ya que con argumentos irresponsables, las perforaciones de suelo quedaron exentas del Safe Drinking Water Act y el Clean Water Act en 2005, tras las reformas al Energy Policy Act. Como verán, una situación tan similar en EUA nos puede servir para ver hacía donde va la cosa. Hay quienes argumentan que beber agua con metano no es necesariamente peligroso. En teoría, este se libera rápidamente del agua como el gas de un refresco. Claro que si el agua de tu casa está contaminada, el gas se libera por todo el lugar. Ahí es respirado causando primero dolores de cabeza, nausea, más tarde daño cerebral y finalmente, la muerte.

Los pozos de gas Pinedale y Jonah ocupan el territorio de la ruta migratoria milenaria del antílope americano, el ciervo mulo y el urogallo de artemisa. La población de dichas especies ahora está en peligro y su número de población se ha reducido de manera considerable desde el 2005. Una año antes en West Divide Creek (WDC), un error humano causó una explosión que liberó millones de metros cúbicos de gas natural en el ambiente. Durante los nueve años siguientes, cantidades indeterminadas de benzeno, metano, propano, butano, etano, pentano y material radioactivo, se ha liberado gradualmente en WDC y eventualmente al Río Colorado.

La zona gasera de Luisiana que sigue el Golfo de México ha recibido deshechos de gas y petróleo por los últimos 60 años. Con lo que las compañías energéticas no contaban, es que las aguas contaminadas que liberaban en el Golfo regresarían a EUA con los huracanes Rita y Katrina, contaminando las costas de Luisiana, Alabama y Texas. En 2008 WDC tuvo otra explosión. Los responsables, DOW y EnCana ¿Qué tan lejos están Pinedale, Jonah y WDC de Bhopal?

La idea sigue siendo utilizar el modo de extracción más barato para contar con un recurso y así obtener mayor ganancias, sin importar el daño ambiental que se cause. ¿Qué le depara a México? ¿La clase política y los empresarios elegirán ser responsables con el ambiente o preferirán tener ganancias mucho mayores?Todos sabemos qué va a pasar.

Del otro lado del globo, hace cuatro meses los ciudadanos del Reino Unido comenzaban a protestar en contra de una iniciativa que autorizaba a su gobierno para perforar pozos de gas de manera horizontal, bajo sus casas, sin previo aviso. En la Central Kalahari Game Reserve, en Botswana, África, el fracking financiado con dinero estadounidense, ha comenzado a envenenar con sus pruebas, el territorio de entre 30 y 60 mil elefantes. Es la población más grande de elefantes que queda en África. Si se contamina el agua de la reserva, los aniquilaría a todos, sin tomar en cuenta que el desierto de Kalahari no es un lugar con mucha agua que digamos.

En Fort Worth Texas, donde todo comenzó con el yacimiento Barnett, hoy hay cerca de 10 mil pozos de gas. La cantidad de emisiones que producen dichos pozos, es exactamente la misma que liberan todos los coches, motos y camiones de Dallas y Fort Worth al mismo tiempo (los pozos liberan diario en Fort Worth aproximadamente 200 toneladas de emisiones que generan ozono. Cada uno quema 4000 litros de diesel al día). Sin duda podemos invertir 50 años para lograr tener un fracking libre de químicos y contaminantes, utilizando a México como un conejillo de indias más. Pero el dinero que obtengan no nos va a devolver lo que destruyan ¿De verdad no sería mas sensato y responsable invertir en energía eólica, solar o térmica? Tras quedar aprobada la Reforma Energética el mes pasado, ¿queda alguna manera de evitar el daño ambiental que nos causará el fracking?

http://nofrackingmexico.org/