Lillian González






Lillian González  es una artista que vive y trabaja en la Ciudad de México. Ha cursado sus estudios en la Escuela Nacional de Pintura Escultura y Grabado “La Esmeralda”, en donde ha enfocado su producción en la instalación, el arte objeto, la gráfica y el video.

La producción de Lillian está íntimamente ligada con México y sus raíces. Poco a poco un mexicanismo clásico arraigado a un pasado que se desintegra, ha madurado para consolidarse en la búsqueda de una identidad ligada a la tierra y la comunidad a la que pertenece y en la que participa. Su obra apunta a la naturaleza  y al individuo, los temas cotidianos, los procesos de trabajo, los comportamientos y su relación con la gente.

Más allá de una campaña taxonómica Lillian ha comenzado a desarrollar una conexión con la vida y los ecosistemas que nos rodean. Resaltando procesos de transformación en la materia orgánica, clasifica y selecciona objetos que somete a la experimentación. Lillian retoma procesos de los métodos científicos en donde la experiencia, el aprendizaje y la experimentación generan conocimiento y reflexiones.

En la perpetua búsqueda de un mejor entendimiento del paisaje, se ha convertido en una exploradora que a partir de elementos encontrados en los sitios que frecuenta ensambla formas orgánicas que generan vida. A través de recursos de muy fácil obtención como los son la madera, hojas, rocas, vegetales, tierra y arcilla que podría considerarse carentes de valor, Lillian busca encausar una reflexión entre los objetos y sus formas a través de la manipulación del material para construir una identidad en base a los entornos.

La obra de Lillian busca recuperar la inspiración, la energía, el placer y la ilusión convertida en utopía. En contacto directo con materiales en los que su procedencia juega un rol clave, reutiliza y somete en un reordenamiento al mundo natural para crear un artificio. Su obra ha sido reconocida en México y Latinoamérica. En búsqueda de generar propuestas creativas, recurre al juego como medio de representación entre una realidad tangible y una realidad construida, la cual representa mundos o escenarios que remiten a los entornos cotidianos.