Casandra Robredo Bretón







Casandra Robredo es una artista que trabaja en la Ciudad de México. En su obra utiliza temas femeninos a través de medios tridimensionales como la cerámica. Para ella los procesos y las cosas simplemente ocurren, necesitando distintos medios para poder ser resueltas. En su producción la mayor importancia radica en la idea de la mujer y la estética pop.

 

Originaria de Puebla de los Ángeles, Casandra ingresó a la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado con la idea de expresarse a través del óleo. Al poco tiempo al comenzar a utilizar recursos escultóricos no tradicionales abandonó esta primera idea estableciéndose en un estilo híbrido entre escultura e instalación. La obra de Robredo tiene un gran contenido íntimo. Esto se puede ver reflejado en su proyecto de cuidar y adoptar a una cría de cabra que dependía totalmente de ella. Documento todo el proceso de crecimiento en un álbum y generó un archivo no solo con el registro fotográfico sino con el rastro objetual que había quedado del animal en todos sus objetos y juguetes. Este lado de la maternidad.

 

Su producción, comúnmente vista como un punto luminoso entre todo el dolor de los fetiches que arremeten contra la sociedad contemporánea de la Ciudad de México. Los objetos fabricados así como aquellos que se derivan de su convivencia con su entorno, con un caos emocional tienen el poder de reinventar los recursos escultóricos tan clásicos como resulta el barro cerámico, utilizando sus posibilidades preestablecidas para poder modificar estructuras. En un mundo en el que domina un arte establecido por la era del falo, el trabajo de casandra se opone rotundamente rescatando los aspectos más profundos y sensibles de la feminidad.

 

Robredo es una de las artistas que comienza a dirigir el cambio del Post-conceptualismo a lo desconocido, lo verdadaderamente alucinante. Durante el resto de su carrera un nuevo rumbo se ha marcado al enfocarse en crear pares de zapatos fabricados a la medida de sus propios pies. Estas esculturas van variando de un “modelo” a otro representando distintas cosas a través de sus patrones. Con el tiempo su producción se ha ido situando en el limbo entre lo conceptual y lo formal, ejemplo de esto son unos zapatos fabricados de caramelo que deben ser lamidos hasta desaparecer por mujeres de los pies de la performer principal. La obra de Casandra evoluciona como si extrajera las dudas que surgen de su trabajo. El propósito de su producción es llegar a las personas promedio que encontramos día con día.