Carolina Villanueva







Carolina Villanueva Lucero nació en 1988 en Guaymas, Sonora. Vive y trabaja en la Ciudad de México. Estudia en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda” donde trabaja e investiga sobre arte electrónico, gráfica digital y nuevos medios. Inicialmente dedicada a la pintura, su trabajo se sitúa en la intersección entre ésta y el arte digital. Comenzó a utilizar la computadora para hacer “pinturas” hasta incorporar ahora a estas la manipulación de los códigos que las conforman, volviéndose el sello característico de su obra. Estas colaboraciones que realiza con los sistemas hexadecimales posicionan su trabajo como una contribución innovadora a la gráfica digital en los campos de una estética post-humanista. Carolina Villanueva es una pionera en el campo de la imagen digital, su obra reta nuestras percepciones de lo natural ya que altera nociones convencionales de espacio-tiempo, género y ser. De manera efectiva e innovadora, su obra se sumerge en las profundidades en las que el arte, lo tecnológico y la teoría se encuentran.


Su producción se ha ido depurando pasando por el data bending, datamoshin, image hacking y cómputo físico hasta asentarse en el glitch art. Sus primeras experimentaciones fueron oekakis, creadas a través de oekaki board, una plataforma java para crear y compartir imágenes en línea.  Más tarde comenzó a convivir con el píxel-art, encontrando una estrecha relación de este con el puntillismo, solo que ejecutado a través de un ordenador. La obra de Carolina Villanueva no tiene otro soporte de salida más que las pantallas de las computadoras. Más que insertarse dentro de la virtualidad y lo desmaterializable, sus creaciones se ven sustentadas por la luz y la información; por lo mismo su obra está liberada del receptáculo que se exhibe en museos y colecciones. Para ella, el net.art tiene más parecido con la pintura que con el arte conceptual, pues la virtualidad de este no es más “real” que la de la pintura. En el net.art se dice que no hay material tangible, sin embargo las computadoras y pantallas, así como la electricidad son elementos que nuestro cuerpo puede tocar.